Cómo leer más rápido

Técnicas de lectura rápida

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Leer es un placer. Nos conecta con el universo, desde cualquier rincón del mismo. Leer es aprender, imaginar, soñar. Pero también nos consume tiempo. Y ya sabemos que el tiempo, a diferencia de otros recursos, como el dinero, no se recupera. Además, y sobre todo en nuestra época, la cantidad de información escrita que podemos consumir es tanta, que necesitaríamos muchas vidas para poder consumirla.

Por eso, leer rápido es una habilidad clave para nuestro desarrollo personal.

Algunas personas leen mucho (probablemente, muy rápido). Por ejemplo, se dice que Agatha Christie leía 200 libros al año. El presidente de Estados Unidos, Theodore Roosevelt, leía un libro al día, incluso dos o tres si tenía una noche tranquila. También se habla de una bibliotecaria llamada Harriet Klausner que leía 6 libros al día como promedio.

Bueno… veremos qué podemos lograr nosotros. Pero recuerda: el objetivo no es solo leer rápido, sino también no perder demasiada comprensión.

Velocidad de lectura promedio

💡 ¿Lo sabías?

El promedio de velocidad de lectura está en unas 240 palabras por minuto (la mayoría de la gente lee entre 150-300 ppm). Esta cifra se puede doblar fácilmente, e incluso se puede llegar a 1000 ppm con un poquito de esfuerzo.

Puedes realizar un test de lectura muy sencillo siguiendo estos pasos:

  • Escoge un texto amplio (da igual si es en papel o formato electrónico).
  • Pon en marcha una cuenta atrás de un minuto.
  • Lee lo más rápido que puedas, pero sin perder comprensión.
  • Cuando termine la cuenta atrás, cuenta la cantidad de palabras que has leído y anótalas.

VARIACIONES:

  • Si quieres comparar solo la velocidad de lectura, sin tener en cuenta la comprensión, puedes usar un generador de texto tipo Lorem Ipsum, como este. La ventaja de este tipo de textos es que es siempre el mismo, lo cual permite comparaciones más precisas entre técnicas.
  • Si solo quieres leer en dispositivos, y comparar diferentes textos, puedes usar uno de los muchos tests online, como este.
  • También puedes copiar y pegar cualquier texto en un contador de palabras, como este.

La diferencia entre leer a 240 palabras por minuto y leer a 1.000, es bastante. A la velocidad promedio, para leer una novela de 300 páginas al día, tendríamos que dedicar 6 horas. Si doblamos la velocidad, serían 3 horas, y si llegásemos a las 1000 palabras por minuto, en una hora y media, habríamos acabado.

Antes de entrar en materia, una advertencia: hay muchos mitos con esto de la lectura rápida. En la mayoría de las técnicas de lectura rápida (o trucos), se puede aumentar la velocidad, pero siempre se perderá comprensión. Es mejor no fiarse mucho de métodos que prometen resultados milagrosos. Además, será necesario complementar las técnicas de lectura veloz con otras de lectura comprensiva

Por otro lado, hay cosas básicas que aumentan, tanto la velocidad, como la comprensión, y que están al alcance de la mayoría, sin entrenamiento:

  • Busca un lugar tranquilo, bien iluminado y en silencio.
  • Mantén una buena postura. Lo ideal es mantener el libro o el dispositivo a la altura de los ojos y poner el cuerpo en posición de “4”. La silla o sillón deben ser cómodos, sobre todo si vas a estar mucho tiempo leyendo.
  • Elimina las distracciones. Por muy rápido que leas, de nada servirá si te interrumpen constantemente las notificaciones del móvil. Ponlo en modo avión y concéntrate en la lectura.
  • En lo posible, lee en los momentos del día en los que tu mente esté más receptiva. Para algunos puede ser la mañana, para otros la noche.
  • Relájate. Mantenerse un minuto en silencio, con los ojos cerrados, antes de leer, es una buena técnica para mejorar (y disfrutar) la lectura.

¡Ahora sí! Vamos allá con las técnicas para leer más rápido.

Técnica 1: Entrenar el campo periférico visual

Lo que vamos a ver es cómo aumentar velocidad, entrenando el campo periférico visual.

Haz un ejercicio sencillo, por favor. Empieza a leer este párrafo desde el principio, pero con un ojo tapado con un dedo. Da igual que sea el ojo izquierdo o derecho, y también el dedo que escojas. Tampoco hace falta que te esfuerces por leer muy rápido. La idea es que, mientras leas, sientas el movimiento del ojo. ¿Lo tienes? Curioso, ¿verdad?

Los ojos no se mueven de forma lineal, sino que dan pequeños saltitos. A esto se le llama movimientos sacádicos.

Un lector normal lee una palabra y, a continuación, su ojo salta a la siguiente. En estos saltitos se va muchísimo tiempo (se calcula que unos 200 milisegundos).

Lo ideal sería leer varias palabras a la vez. Así, no solo aumentaremos la velocidad, sino que además tendremos contexto.

Haz ahora la siguiente prueba. Mira una palabra en el centro de este párrafo. Sin desviar el ojo ni un milímetro, intenta leer las palabras que están alrededor. ¿Cuántas has visto? Ese es el campo visual.

¿Y cómo entrenar el campo periférico visual? Si haces este ejercicio durante varios minutos, todos los días, verás que el campo visual aumenta, y también tu capacidad de lectura rápida. Solo con este sencillo truco, podremos llegar fácilmente a leer a una velocidad de unas 500 ppm.

Te dejo este video que explica 6 ejercicios para mejorar la visión periférica.

🧰 Ejercicio: Haz un test de velocidad y anota el resultado. Después, entrena el campo periférico visual durante 5 minutos los próximos 7 días. Finalmente, repite el test de velocidad y compara el resultado con el que habías anotado previamente.

*NOTA IMPORTANTE: Recuerda que esta técnica tiene limitaciones físicas importantes. La edad, nuestra capacidad visual, el cansancio y otros factores influyen bastante en el campo visual periférico. Además, recuerda que estamos trabajando solo la parte de velocidad. Aunque fueras capaz de leer una página tamaño A4 de un solo vistazo, tu cerebro no sería capaz de asimilar la información.

*NOTA: La técnica del campo periférico visual es incompatible con otra técnica que consiste en tapar el texto por leer y/o el texto leído con algún tipo de tarjeta (también sirve un pedazo de papel). Por ejemplo, hay quien usa una tarjeta con un hueco del tamaño de una línea, que solo permite leer unas cuantas palabras del mismo renglón. Esta técnica está pensada para aumentar la focalización, ya que impide ver el resto del texto. Personalmente, creo que no tiene demasiados efectos positivos, y además resta una velocidad enorme.

Técnica 2: Elimina la subvocalización

Cuando leemos, aunque no nos demos cuenta, estamos repitiendo las palabras. Es bastante posible que, si te fijas, detectes pequeños movimientos de la lengua. Esa repetición constante roba un montón de micro-segundos.

Una advertencia aquí. El cerebro lee mentalmente de forma muy rápida. Este proceso está totalmente integrado, tiene muchas ventajas para la comprensión y es imposible de eliminar totalmente.

Cuando hablamos de mejorar la velocidad de lectura eliminando la subvocalización, nos referimos sobre todo a la repetición lenta de las palabras.

Tengamos en cuenta que, cuando se nos enseña a leer, se nos pide que repitamos en voz alta las palabras. Por eso, el hábito de releer sin si quiera darnos cuenta puede estar muy arraigado.

En algunas personas esta repetición es incluso audible. Esto es tremendamente ineficiente, ya que primero leemos, después vocalizamos, y después oímos. Es por eso que este tipo de hábitos deben ser eliminados para leer más rápido.

¿Cómo? Aquí van algunas ideas:

  • Oblígate a leer más rápido. Un ejercicio interesante consiste en leer un párrafo de un texto a una velocidad normal, y cronometrarlo. A continuación, debemos repetir esa lectura aumentando la velocidad, aunque perdamos comprensión, no pasa nada. Mientras repetimos la lectura varias veces, fijémonos en si estamos subvocalizando.
  • Tararea o silba mientras lees. De esa manera, tu cerebro estará concentrado en la lectura, y tu boca en otra acción distinta. También puede servir mascar un chicle.
  • Coloca la lengua tocando el paladar, en su parte superior.
  • Escucha música. Según parece, la música clásica sin letra beneficia la comprensión y la memorización.
  • Escanea el texto antes de empezar a leer.

🧰 Ejercicio: Haz un test de velocidad y anota el resultado. A continuación, usa una por una las ideas de la lista de arriba. Para cada una de ellas, repite el test de velocidad, y anota los resultados. Este ejercicio te dará una aproximación de qué técnicas te permiten aumentar la velocidad.

Técnica 3: Evitar la regresión

No me centraré demasiado en esta técnica, porque, aunque es útil, no requiere una gran explicación.

En ocasiones, cuando leemos, cometemos errores. Puede que hayamos pronunciado mal una palabra, o que no hayamos visto la acentuación correcta. También es posible que sea una palabra nueva para nosotros. En estos casos, la tendencia es a regresar atrás y releer.

La idea es evitar esto. En principio, evitar regresar no es un problema aún cuando la lectura no haya sido certera. El contexto nos ayudará a rellenar estos huecos. Esto sucede, por ejemplo, al leer en un idioma que estamos aprendiendo. Es mucho mejor seguir leyendo a una velocidad fluida, en vez de parar constantemente. Poco a poco, iremos entendiendo más palabras, simplemente por relaciones con lo que sí comprendemos.

Ahora bien. No olvidemos que la lectura rápida se lleva mal con la lectura comprensiva. Como veremos en la parte de lectura comprensiva, cuando no entendemos algo, es mejor volver hacia atrás y releer.

En general, la forma más sencilla de evitar las regresiones es leer mucho. Adquirimos vocabulario y eso evitará las regresiones por errores propios.

Técnica 4: la guía

Esta técnica es muy sencilla. Consiste en usar una guía, que puede ser el dedo, un marcador, un lápiz, o algo parecido, para “obligar” al ojo a centrarse en un sitio, manteniendo una velocidad constante.

Lo que hacemos es mover este marcador situándolo justo por debajo de la palabra que vamos a leer. Mientras leemos, mantenemos el marcador en movimiento, parándonos lo mínimo posible.

Hay que decir que hay bastantes detractores a esta técnica. Se alega, por ejemplo, que un lector con un poco de experiencia no se perderá en el texto, y por lo tanto no necesita un marcador. Esto es cierto. También se dice que obligar a leer a cierta velocidad sacrifica la comprensión. Esto también es cierto.

Otro punto en contra es que leer con un marcador es incompatible con el truco de lectura rápida nº 1: aumentar el campo visual. Una forma que sí sería compatible es usar el marcador de arriba hacia abajo, colocándolo en el centro de la línea. Pero esto solo funcionaría si ya hemos entrenado el ojo a aumentar ese campo visual.

En mi experiencia, y después de consultar bastante información al respecto, creo que este truco de lectura rápida funciona si se usa como entrenamiento, o para lecturas poco importantes.

Una ventaja de usar marcadores es que nos evita las regresiones. De nuevo, esto tiene sus pros y sus contras. Para algunos expertos, es mejor parar y regresar cuando no comprendemos una palabra. Para otros, es mucho más ágil continuar.

Se supone que el cerebro “adivinará” el significado de esa palabra gracias al contexto. De nuevo, en mi experiencia, coincido más con la segunda opinión. Sobre todo, no hacer muchas regresiones es útil cuando se lee en un idioma que estás aprendiendo.

Lo cierto es que el cerebro va rellenando los huecos, y aprende a comprender por el contexto. Ahora mismo, Google está usando este mismo principio para que su inteligencia artificial entienda lo que lee.

🧰 Ejercicio: Haz un test de velocidad y anota el resultado. Después, con un texto distinto, haz un test de velocidad, y usa una guía. En la primera repetición, mantén una velocidad constante con el marcador, línea por línea. En una segunda repetición, con otro texto distinto, haz un test de velocidad, pero usando el marcador colocándolo en el centro de cada línea. Compara los resultados.

Truco extra

Me gustaría compartir una técnica más, que no es una técnica. ¿Te gustaría aumentar la velocidad de lectura? Pues aumenta la velocidad de lectura.

Parece una obviedad, y una repetición sin sentido, pero la frase tiene trampa. Si quieres aumentar la velocidad al leer, aumenta la cantidad de veces que lees. En otras palabras, cuanto más leas, más rápido lo harás. Y si además, lees varios libros sobre la misma temática, más velocidad alcanzarás. Es muy posible que encuentres argumentos, anécdotas, estudios y otros recursos en varios libros de diferentes autores, expresados de forma similar. Esto te permitirá «volar» sobre ciertos párrafos o hasta capítulos enteros.

Como decía al principio, huye de pastillas milagrosas. Las cosas no siempre son fáciles, y si queremos resultados debemos aplicar la regla del esfuerzo inteligente.

*Para poder leer muchos libros, necesitas un amplio catálogo. Una opción muy interesante es Kindle unlimited, con más de 1 millón de libros disponibles. Puedes hacer una prueba de 30 días gratis aquí. Además, la mejor combinación la obtienes con un dispositivo ereader de la misma marca. Mi recomendación, teniendo en cuenta relación calidad-precio es el Kindle paperwhite.

*Aquí puedes ver 5 claves para conseguir más tiempo para leer

🧰 Ejercicio: Anota en los próximos 7 días cuánto tiempo has dedicado a leer. Piensa si es suficiente para ti. En caso de que quieras leer más, decide qué actividades puedes eliminar y programa bloques de tiempo para lectura.

Aplicaciones para lectura rápida

Además de las técnicas o trucos de lectura rápida, existen multitud de aplicaciones que aseguran mejorar la velocidad de lectura.

Por ejemplo, tienes SpritzReaditReadquick… También hay una muy curiosa llamada BeeLine Reader, que se basa en un sistema de colores. La mayoría de estas apps se centran en mejorar el enfoque del ojo, y evitar la subvocalización y las regresiones.

Aquí tienes un video corto que explica cómo funcionan estas aplicaciones de lectura rápida:

Algunas personas usan trucos curiosos combinando herramientas. Por ejemplo, puedes buscar en Youtube por el título de un libro y añadir la palabra «audiolibro».

  • Haz la prueba. Busca en Youtube: «los 7 hábitos audiolibro» (u otro título que sea más o menos conocido).

Después, reproduce el video a una velocidad de 1.25 o hasta a 1.5 si estás acostumbrado, añadiendo la opción de subtítulos. A esta velocidad, puedes leer fácilmente un libro de 300 páginas de forma gratuita. (El ejemplo propuesto se puede leer en 3 horas apx)

Conclusiones

Con esta lección hemos visto diferentes formas de aumentar la velocidad de lectura sin sacrificar demasiado la comprensión.

Usemos una técnica u otra, una app o cualquier otro método, probablemente no vamos a llegar a leer 2500 ppm (palabras por minuto) como Ramón Campayo, el Record-man español. Aún así, seguro que podremos mejorar el promedio de 200 o 300 palabras por minuto que tenemos la mayoría. Solo esta mejoría nos permitirá leer mucha más información.

*Si quieres profundizar más en técnicas de lectura rápida, te dejo el enlace a un libro (más bien un curso), precisamente publicado por Ramón Campayo: Curso definitivo de lectura rápida (con extensión online)