Fundamentos del curso

Duración: 5 minutos

Existen cientos de cursos para gestionar el correo electrónico. Incluso se han creado metodologías específicas para Outlook. La mayoría de estos cursos se centran en aprovechar funciones como carpetas, automatizaciones, reglas, etiquetas… Sin embargo, toda esta especialización no ha logrado un objetivo clave: pasar menos tiempo en el correo.

A estas alturas, todo el mundo sabe que se logra ser más productivo con tareas reales, como una venta o un incremento en la fabricación de un producto. Hasta una conversación con un amigo es más productiva que enviar y recibir varios emails. Por eso el fin de cualquier tipo de gestión del correo debe ser reducir el tiempo que le dedicamos, y que ese tiempo sea efectivo.

¿Por qué sucede esta paradoja? Como en muchas otras cosas en la vida, debemos irnos al origen. ¿Para qué se creo el correo electrónico? Simple y llanamente, para enviar cartas electrónicas. Por supuesto, el mundo digital permite hacer mucho más que enviar un papel escrito. Aún así, el concepto base es simple.

Cómo funciona un buzón de correos

Una persona que manda información a otra o a varias al mismo tiempo. Posteriormente, el/los receptores abren el buzón y rescatan la información cuando lo desean.

Piensa por un momento en un buzón de correos, como el que seguramente tengas en la fachada del edificio donde vives, o en el pasillo de la entrada.

Alguien, desde algún sitio remoto, envía un sobre a tu dirección. Unos señores se dedican a organizar todas las cartas hasta que mandan al cartero, que deposita ese sobre en tu buzón. En un momento indefinido (cuando te da la gana) abres el buzón y recoges las cartas que te han enviado.

Sencillo, ¿verdad?

Pero sigamos imaginando. En vez de simplemente recoger las cartas, decides separarlas allí mismo. Para mantener un orden, fabricas una serie de contenedores para colocar las cartas. También decides rotular esos contenedores con títulos y colores. Además, etiquetas cada sobre para poder encontrarlo posteriormente. Día tras día se van acumulando sobres en las carpetas. Y, no contento con ello, vuelves a colocar en el buzón algunos sobres que no quieres abrir por el momento, mezclados con otros sobres que sí abriste y que ya respondiste (o igual no; es difícil recordarlo). Todos los días pasas por tu buzón varias veces y dedicas unos minutos a ver cómo está todo.

¿Te parece lógico gestionar así tu buzón? ¿Has visto a alguien que haga algo parecido? Yo no, desde luego. Y sin embargo, eso es lo que miles de personas hacen con un buzón electrónico e inteligente que debería habernos simplificado la vida. Absurdo, ¿o no?

Objetivos de este curso

Por eso este curso no será el típico curso de gestión de correo. Los objetivos principales serán:

  • Reducir al máximo el tiempo que pasamos gestionando el correo electrónico.
  • Limitar la cantidad de correos entrantes y salientes.
  • Aprovechar (de verdad) las características útiles que nos da el mundo digital.
  • Crear un sistema semi-automático para atender todos los correos que te lleguen.
  • Liberar tu mente.

Como te podrás imaginar, para lograr esos objetivos, te daré ideas muy diferentes a las que escuchas en podcasts de “gestión del tiempo” o blogs de productividad.

Por supuesto, tú serás el que decida si aplicarlos o no. Pero te aseguro que las técnicas que vas a aprender funcionan.

¿Seguimos adelante?

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