Cómo retener la información más tiempo

Cómo tomar notas al leer

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No recordar lo que lees, sería como beberte un vaso de agua o del líquido que te guste más. Te sabe en el momento, pero después no sirve de mucho. Sería un poco frustrante… ¿o no?

Aquí hay que tener muy en cuenta el coste de oportunidad. ¿Cuántas horas le echas a leer un libro? (libro, correo, lo que sea) Ese tiempo no se lo puedes dedicar a otra cosa. Tampoco puedes hacer otra cosa mientras lees. Si después no eres capaz de recordar lo que lees, sería tiempo perdido.

Quizá alguien esté pensando ahora mismo en la lectura por placer: «Sí, todo esto está muy bien, pero yo leo para entretenerme». Pues aplica igual. Las novelas, los cuentos también tienen mucha enseñanza. A veces, bastaste más que los libros técnicos. Además, no recordar lo que lees, sea el tipo de lectura que sea, no es muy efectivo que digamos.

💡 ¿Lo sabías?

Según algunos estudios, con el tiempo que pasamos en redes sociales, podríamos leer 200 libros al año.

Técnicas para recordar lo que se lee

Las técnicas que vamos a ver consisten básicamente en estropear el libro (si es en papel, claro está). Igual no te hace mucha gracia la idea, pero piensa que muchos libros tienen márgenes amplios para escribir en ellos.

Hay quien lee y no quiere dañar el libro. Ok, pero no es lo más efectivo. Además… ¿cuántas veces vas a leer el libro? ¿lo vas a vender después? Y si lo lees otra vez y no está rayado, ¿lo vas a leer entero? ¿cómo vas a encontrar lo que quieras rápido? Queda claro: si quieres recordar lo que lees, tienes que estropear el libro.

Antes de entrar en materia, una pequeña apreciación. No va a ser lo mismo leer en papel que con un dispositivo electrónico. Cada cual tiene sus ventajas. Así que voy a tratar de explicar las técnicas adaptándolas a los dos tipos de formato.

SUBRAYAR

¿Qué se debe subrayar? Sólo lo importante. Incluso puede haber varias páginas sin ningún subrayado. Si subrayas todo, pierde el sentido. En el caso de que estés leyendo algún tipo de manual que tenga preguntas y donde haya que localizar las respuestas, se subrayarán las respuestas a las preguntas. Puedes subrayar también lo que te parezca importante, pero esto se haría con un color distinto. Algunos lectores experimentados calculan que un subrayado efectivo ronda en promedio el 10% del contenido.

*Algo interesante es que en Kindle, hay un límite permitido de exportación de contenidos. Ese límite, casualmente, suele estar en el 10% y es establecido por los editores. Puedes ver una consulta sobre este tema en el foro de Amazon.

¿En qué colores? Azul o rojo son los más recomendados.

Y sin regla. Si se usa regla se convierte en una tarea pesada. No importa lo bonito, importa que sea efectivo.

En un libro electrónico, claro está, el subrayado va a salir recto. 

RESALTAR CON COLORES

En papel se puede hacer con rotuladores fosforescentes. En libro electrónico es bastante más sencillo, con resaltar una porción, nos saldrán directamente los colores disponibles. La idea no es usar un color bonito o el que nos apetezca en el momento, sino más bien tener un código de colores (a ser posible, no más de cuatro).

Te pongo un ejemplo basado en los colores del semáforo (tu puedes usar el código de colores que más te guste):

Verde (¡Adelante!): cosas a aplicar

Rojo (Parar): cosas que tengo que mejorar

Amarillo (Precaución): dudas a consultar en otro momento

Azul (azul cielo): cosas inspiradoras, frases bonitas…

Igual, esto hay que usarlo con mucho cuidado. Nuevamente, puede haber varias páginas sin ningún resaltado. De hecho, este tipo de colores estridentes puede fatigar a la vista, con lo que reduciremos el placer de la lectura y su efectividad.

Hay quien pone marcadores tipo post-it con colores fluorescentes para destacar páginas. Esto puede ser también muy útil para ganar tiempo al encontrar algo en específico.

*Algo importante a tener en cuenta con los subrayados y los resaltados: es muy fácil llegar a la conclusión errónea de que al subrayar estamos aprendiendo. En general, el subrayado posterga el aprendizaje y no es una técnica efectiva. Lo ideal sería hacer algo con toda esa información que hemos resaltado. Así, el resaltado cumplirá 2 funciones: recordar cuáles son los puntos clave de una lectura, y transformar esos puntos clave en información que podemos transformar, aplicar y adquirir.

*En el caso de los subrayados y resaltados con colores la ventaja del formato digital es que podemos buscar, rectificar y exportar esos contenidos de forma sencilla.

CÓDIGOS (?!*<>)

En papel, en vez de los resaltados con colores, podemos usar diferentes símbolos: signo de interrogación, asteriscos, signo de admiración… caritas sonrientes (aquí se le puede echar imaginación).

Al igual que con los colores, usaremos 4 o 5 como mucho. La idea es que al leer no tengamos que repasar un manual para ver qué símbolo vamos a usar. Debe ser algo automático, rápido.

Esto en libro electrónico es más difícil de implementar, a menos que se trate de un pdf. De todas formas, nos va a resultar mucho más sencillo usar el código de colores. Tengamos en cuenta que los colores y los símbolos son métodos paralelos, es decir, sirven más o menos para lo mismo. Podemos usar un método u otro, según gustos y… colores. Por supuesto, podemos combinar los dos métodos, pero recordemos que buscamos algo simple, efectivo. No nos compliquemos sin necesidad.

NOTAS

A veces, queremos ampliar lo que dice el libro de alguna manera. Si el margen es suficiente, con letra pequeña y en pocas palabras podremos escribir lo que nos apetezca. Si tenemos un libro electrónico, quizá podamos extendernos un poco más, aunque no es lo más efectivo («si breve, dos veces bueno»).

En las notas, no tengamos miedo de expresar nuestras ideas y opiniones. Un error clásico es dar por bueno todo lo que dice un libro. Creemos que, porque es un libro de alguien que ha dedicado tiempo a investigar y a publicar, ya tiene más razón que nosotros. Y esto no es siempre así. Simplemente, él lo ha hecho y nosotros no. Hay que leer con espíritu crítico.

Para anclar una nota, podemos rodear una palabra o frase, y llevar una flecha desde esa palabra hasta la nota en el margen, o bien, usar un asterisco o algún otro símbolo parecido, que nos indicará que hay algo anotado en relación a esa palabra o frase. Al principio de la nota, pondremos el mismo símbolo que hayamos elegido.

Si se trata de un libro electrónico, la forma más sencilla es resaltar una palabra o frase y usar la opción de nota.

🧰 Ejercicio: Escoge un capítulo de un libro, y aplica las técnicas analizadas.

– Decide qué método usarás (subrayado con códigos, resaltado de colores, o una combinación de ambos).
– Establece para un sistema de colores o de códigos.
– Prueba el método escogido en un capítulo. Toma notas adicionales.

Algunas notas adicionales

Como vimos en el módulo de lectura rápida, es importante evitar la regresión. Sin embargo, es importante parar para tomar notas, subrayados o usar códigos que nos ayudarán a retener la información.

Además, cuando no entendemos algo, es mejor volver hacia atrás y releer. Hay un límite para esto. Si releemos varias veces sin entender (pongamos 3 veces), es bastante probable que estemos ante otro problema de lectura. Quizá el texto es demasiado complejo, o nuestra capacidad en ese momento no está a la altura. Mejor cerrar el libro y volver en otra ocasión. Eso le dará tiempo al cerebro para refrescar.

Repasando un poco los métodos de lectura rápida y los de comprensión y memorización, vemos que, junto a un libro de papel, siempre tiene que haber, como mínimo, un boli o lápiz. Nos va a servir como marcador, y también para tomar anotaciones de forma rápida.

Si leemos en formato electrónico, lo ideal sería tener disponible algún teclado (aunque los móviles y los ereaders ya lo traen incorporado). Hay quien, para poder tomar notas, prefiere leer en un ordenador, de sobremesa o portátil. No será lo más placentero, pero efectivo seguro.

En la siguiente lección nos centraremos en técnicas para retener la información por más tiempo.