Cómo leer más rápido

Cómo adivinar un libro

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En las lecciones anteriores vimos algunas técnicas para leer más rápido. También analizamos la lectura orgánica. Si has podido aplicar estas ideas, seguro que ya habrás notado un aumento de velocidad al leer. De hecho, practicando lectura orgánica logramos dejar de leer aquello que realmente no nos interesa.

“Algunos libros son probados, otros devorados, poquísimos masticados y digeridos”.

Francis Bacon

Estamos hablando de la diferencia entre gastar 6 horas en leer un mal libro, a gastar 10 minutos. ¡Eso sí que es ahorro de tiempo!

En esta última lección del bloque de lectura rápida, vamos a explicar otro gran secreto de la lectura efectiva: adivinar un libro.

En qué consiste adivinar un libro

Esta expresión -«adivinar un libro»-, la aprendí de un ilustre lector: Ralph Waldo Emerson.

De su enorme colección de libros, se decía que Emerson tenía más apetito que consumo. Miró miles de libros, solo leyendo cuidadosamente cuando su atención estaba completamente capturada. Creía que el trabajo del libro era capturar completamente su atención. Así que no tuvo problemas para pasar de un libro después de la primera página, el primer capítulo, la primera mitad, cada vez que llamó su atención se desvaneció.

Estaba en una búsqueda incesante de ese sentimiento cuando un libro realmente te tiene enganchado en sus dientes. Lo sabes si lo sabes. “Aprende a adivinar los libros”, aconsejó Emerson una vez a un amigo, “para sentir los que quieres sin perder mucho tiempo. Recuerda que debes conocer sólo lo excelente de todo lo que se ha presentado. Pero a menudo un capítulo es suficiente.«

Por desgracia, muchos autores y editoriales publican libros con demasiado relleno. Es como un regalo pequeño en un envoltorio gigante. Piensa en tus últimas lecturas. Es probable que solo te hayas quedado con unas cuantas ideas clave. ¿Imaginas el tiempo que podrías haber ahorrado si alguien te hubiera explicado solo esas ideas y quizá algo de contexto?

Claro, esto es irrealista, porque cada lector encontrará fascinantes diferentes secciones del mismo libro. Por eso, cada lector debe adivinar sus libros. «Tú eres el libro de los libros», dijo también Waldo.

Emerson no leía solo para aprender cosas interesantes, ni tampoco para entretenerse. Él buscaba algo distinto: ideas relacionadas con lo que ya sabía. Descartaba todo lo demás.

Esto tiene sentido, pues la ciencia ha descubierto que aprendemos principalmente relacionando lo que ya sabemos con la información que nos llega.

Ok, todo esto está muy bien, pero… ¿y cómo adivinamos un libro?

Cómo adivinar un libro

En primer lugar, hay que tener muy claro lo que se quiere obtener de un libro. En el módulo de lectura comprensiva analizaremos esto más detenidamente. De momento, baste decir que necesitamos saber qué nos puede enseñar un libro en particular. Dicho de otro modo, debemos definir qué nos gustaría que nos aportara un libro.

Algo que ayuda en el proceso de «adivinar» un libro es haber leído o escuchado una reseña del mismo. También echar un vistazo al autor. Y por supuesto, las técnicas que veremos en el próximo módulo también sirven en parte para adivinar con más facilidad un libro.

¿En qué consiste «adivinar un libro»? Bien, vayamos directamente a la lectura en sí del libro. Necesitaremos hacer un ejercicio consciente dual. Por un lado, somos exploradores. Buscamos lo mejor del libro. Por otro, nos ponemos en la mente del autor.

  • ¿Qué me quiere transmitir aquí?
  • ¿Es esta sección relleno? ¿Una transición? ¿Está aportando pruebas para demostrar algo que ya ha explicado? ¿Está auto-promocionándose?
  • ¿Es necesario que lea esto para conseguir aprender? ¿O lo puedo obviar?
  • ¿De dónde vengo? (¿Cuál es el pretexto para escribir esto?) ¿A dónde voy? (¿A dónde me quiere llevar el autor?)
  • Esto que estoy leyendo, ¿lo compartiría con otros? (Si es así, seguro que esta parte es digna de leer con atención)

La idea es adivinar la lectura. Ir un paso por delante para tomar decisiones sobre la marcha.

Como es lógico, lo que buscamos es parar y leer con atención, o pasar una o varias páginas.

Según mi experiencia leyendo de esta manera, es posible que nuestra intuición se equivoque. A veces, descubro que me he adelantado demasiado, y que necesitaría haber leído con más detenimiento. No pasa nada. Recuerda que practicamos lectura orgánica. Podemos volver atrás y releer lo que creemos que nos faltó.

Con el tiempo y la práctica, nuestra intuición irá mejorando, e iremos ganando más y más velocidad.

🧰 Ejercicio: Descarga el libro «Las aventuras de Sherlock Holmes» en el enlace de abajo. Visualiza el índice. Vamos a practicar con el capítulo «Las 5 semillas de naranja». Vamos a enfocar la lectura con el objetivo de aprender a resolver problemas. Pon en marcha un cronómetro y comienza a leer pensando qué quiere transmitir el autor y qué quieres conseguir tú. Salta hacia atrás y hacia delante las veces que veas necesario. Cuando termines el capítulo, para el cronómetro. Este texto tiene 7.037 palabras. Para calcular la velocidad de lectura, divide 7.037 entre la cantidad de segundos que has cronometrado. Después, multiplica la cantidad resultante entre 60. Esa será tu velocidad de lectura.

Descarga gratuita del libro

En este video, te hago una muestra de «adivinar un libro», con el texto seleccionado para el ejercicio:

Conclusiones

Gracias a la mezcla de técnicas de lectura rápida, lectura orgánica, y adivinar los libros, seremos capaces de leer muchos libros en poco tiempo.

Claro, la velocidad solo es una cara de la moneda. Necesitamos comprensión. Por eso, en el próximo módulo, nos centraremos en cómo retener la información de valor, sin perder demasiada velocidad. ¡Vamos allá!