C: Capturar (mariposas)

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Entramos de lleno en el esquema del método C.A.R.

Como habrás podido imaginar, las tres letras del método son, a su vez, tres pasos que hay que seguir para llevarlo a cabo.

La primera, la C, es la c de capturar. Para entender este paso, te invito a usar tu imaginación por un momento.

Imagina por un momento una habitación llena de insectos voladores de todo tipo: mosquitos, moscas, avispas y abejas, y también, mariposas. Es una habitación curiosa, porque no tiene puertas ni ventanas, así que no puedes salir de ella. Pero sí hay montón de huecos por donde se cuelan los bichos. El caso es que te encuentras totalmente rodeado de ellos. Hay de muchos tipos y colores. A pesar de su frágil aleteo, puedes percibir el sonido. Una pregunta… ¿podrías concentrarte en algo en estas circunstancias? ¡Lo dudo mucho!

Pues lo mismo pasa con nuestro cerebro. No puedes dejar de pensar, ni desconectarlo de alguna manera. Y el problema es que, constantemente recibimos impactos de todo tipo: sonidos, mensajes publicitarios, pensamientos que se van acumulando. Y, entre tanto “bicho”, también hay mariposas.

Me refiero a ese tipo de ideas que se nos ocurren y que pueden ser de mucho valor. Algunas de estos pensamientos pueden tener que ver con una solución a un problema, un proyecto, una meta o ilusión, etc. Pero también puede haber pensamientos muy valiosos generados en respuesta a algo importante. Un amigo te dice de quedar un día, recibes un correo electrónico con una factura, o tu jefe o compañero de trabajo te encarga realizar algo.

Todo esto son como mariposas. Y si no las capturas, estás perdido.

“Yo sabía que tenía que hacer algo, pero no me acuerdo”

“¿Tienes listo el informe?” “¡No! Se me olvidó por completo… bla bla bla… ¡excusas!

“Cariño, ¿pudiste dar de comer al perro?” “¡Vaya! ¡Lo siento! Me he despistado…” “¡¿Otra vez, cariño?!”

Por eso, la primera lección a aprender es que tenemos que anotar TODO. Todo lo que creamos que pueda ser de valor.

Siguiendo con las mariposas, ¿cómo harías para capturarla sin hacerla daño? Está claro que no es lo mismo matar moscas que cazar mariposas. Tendrás que ser rápido, pero al mismo tiempo, cuidadoso.

Por eso, el sistema que usemos para capturar debe ser eficaz, rápido, ágil. Además, al igual que debes buscar una forma de que las mariposas capturadas no se escapen, también debes usar una herramienta que te permita guardar la información de tal modo que esté disponible para su uso posterior.

En la próxima lección vamos a ver la diferencia entre capturas propias y ajenas.

¡Nos vemos!

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