Breve historia del correo electrónico

Duración: 5 minutos

En 1962, el Instituto Tecnológico de Massachusetts usó una computadora IBM7093. Desde ordenadores situados en remoto, otros usuarios podían conectarse y guardar archivos en el disco. El sistema que se usó también permitía intercambiar mensajes.

En 1965 se desarrolló el servicio MAIL, que facilitaba el intercambio de mensajes a los usuarios del IBM de Massachusetts.

Pero no fue sino hasta 1971 que se envió el primer e-mail (electronic mail). Se envió a través de la red ARPANET. El mensaje contenía el texto “QWERTYUIOP” (Sí, la primera línea de letras de tu teclado; puedes comprobarlo). Además, las computadoras estaban físicamente una al lado de la otra.

A Ray Tomlinson, le debemos el protocolo de cifrado, y también el uso de la arroba (@) como división entre el nombre de usuario y el servidor o computadora donde está su buzón de correo. La dirección que usaba para enviar sus coreos era [email protected].

¿Lo sabías?

– Básicamente, la arroba significa “en”. Así que [email protected] significaría Pepe en gmail.com.
– La e de email quiere decir “electronic”. Así que email es simplemente un correo electrónico.

Llegamos a 1977, y el correo se populariza, llegando a ser un servicio estándar. Esto quiere decir que todo el mundo podía tener un buzón de correo electrónico. Quizá tuvo algo que ver que, en 1976, la reina Isabel II fuese la primera jefa de estado en mandar un email. Otro empujón fue en el 2004, fecha en la que Google creó gmail. Actualmente, el correo es tan popular que puedes tener todas las cuentas de correo que quieras, totalmente gratis.

¿Lo sabías?

– Hotmail nació el 4 de julio de 1996. En febrero de 2013 se reconvirtió en Outlook.
– Gmail fue anunciado el 1 de abril de 2004. Al principio se creyó que era una broma, por coincidir ese día con el April Fool’s Day (Día de los Inocentes en Estados Unidos). En sus comienzos solo podías crear una cuenta si un usuario registrado te invitaba.

Hay quien dice que el correo electrónico ha muerto. Pero ni Whatsapp ni Telegram han podido con él. En el 2020, el número de usuarios mundiales de correo electrónico ascendió a 3.900 millones, y está previsto que aumente a 4.480 millones de usuarios en 2024. Además, en 2018, se enviaron y recibieron, aproximadamente, 281 mil millones de correos electrónicos todos los días en todo el mundo. Se prevé que esta cifra aumente a más de 347 mil millones de correos electrónicos diarios en el 2023.

Podría poner un montón de datos técnicos más, pero no es la idea. El punto es el siguiente. El correo electrónico lleva con nosotros más de 40 años y sumando. Cada vez se usa más. Así que podría suponerse que todo el mundo maneja correctamente el correo electrónico.

Pero… ¡sorpresa! El mail se ha convertido en el agujero negro de la productividad. Las empresas se dan cabezazos contra la pared cada vez que recuerdan el tiempo perdido por sus empleados atendiendo como autómatas sin propósito los 200.000 correos diarios que generan ellos mismos.

Un trabajador promedio revisa su bandeja de entrada decenas de veces al día. Algunos trabajadores pasan en el correo más de la mitad de su jornada. No contentos con eso, lo revisan al despertarse y antes de acostarse; y en las pausas… por si acaso.

Si has aterrizado a este curso, probablemente sepas de qué estamos hablando.

¿Hay alguna forma de gestionar el correo electrónico correctamente? Sí, y en realidad es muy sencillo. En la próxima lección veremos los fundamentos de este curso. ¡Vamos a domar al mail!

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