¿Y si la tierra fuera plana?

«La Tierra es esférica, ligeramente achatada por los polos, y cuelga del universo por efecto de la gravedad, bla bla bla». Cierto, ¿verdad? Pero, ¿y si no? ¿Y si resulta que la Tierra es plana? ¿Y qué tiene que ver esto con la efectividad? ¡Vamos a verlo!

*Soy consciente de que este tema es polémico, y no es mi intención ofender a nadie. Además, no estoy a favor de las teorías conspiratorias ni tampoco creo que la Tierra sea plana. Este artículo no pretende defender una teoría no fundada; no va de eso. Así que te pido por favor que leas el artículo hasta el final antes de juzgarlo.

¿Tierra plana?

Pues sí… ¿y si la Tierra fuera plana? No es que me esté planteando la pregunta realmente. Eso sí… si así fuera, no sería el único.

Un mapa de la Tierra plana
Uno de los mapas más antiguos que existen (con la Tierra plana). Enlace

De hecho, en el pasado, mucha gente, incluyendo a expertos y científicos de la época pensaban que nuestro planeta tenía otras formas. Seguramente has visto alguna representación donde se ve la Tierra con forma semi-esférica, apoyada en 4 mamuts enormes, a su vez apoyados en una tortuga gigantesca, que nadaba en un mar infinito acompañada de una serpiente horrible. Parece más la teoría de un borracho con delirium tremens que la de un científico que se precie. Sin embargo, era algunas personas aceptaban como cierto. También pensaban que la Tierra era el centro del universo, y cosas así.

Los flat earther

Aunque el tema viene de muy atrás, todavía en la actualidad, todavía en la actualidad, cientos de personas defienden la teoría de que la tierra es plana, y no redonda. Los flat earthercomo les llaman en inglés, argumentan su forma de ver el mundo de forma realmente asombrosa. Tienen explicación para todo, hasta para la gravedad (no es que exista, sino más bien que el planeta Tierra viaja hacia arriba, lo cual provoca que estemos «anclados» al suelo, y que al saltar, volvamos a caer).

Entre otras cosas, ellos explican que cuando un avión surca el cielo, lo hace de forma totalmente horizontal. ¿Y qué pasa con todas las fotografías donde se ve la tierra con forma circular? Baah… conspiraciones del gobierno. ¡Ojo! No es tan sencillo de tirar «por tierra». Y si no, mira el siguiente video:

Si quieres probarlo, tienes que fabricarte tu propio cohete

Claro, con la llegada de la carrera espacial, y las consiguientes fotos desde el espacio, viendo una esfera, aquellos que pensaban que la tierra es plana, tuvieron que sustentar su forma de pensar.

Por ejemplo, hace unos años, Mike Hughes, uno de los defensores de la tierra plana, intentó elevarse en el cielo con una especie de cohete para demostrar que la tierra no era redonda. Las autoridades estadounidenses se lo prohibieron, lo que acrecentó todavía más si cabe, las sospechas de la gran conspiración de los poderes fácticos.

*Desgraciadamente, Mike (apodado «el loco») murió en un intento posterior.

Por muy absurdo que pueda parecer a la mayoría, este movimiento está en auge, y son varias las asociaciones que defienden la teoría de que la tierra sea plana.

No me quiero extender aquí en estas líneas de pensamiento, y tampoco pretendo juzgarlas. La pregunta es más bien qué pasaría si la tierra fuera plana. ¿Qué nos pasaría a nosotros? ¿A ti y a mí?

Sí, es cierto… sería un planeta totalmente distinto, quizás en forma de disco. Las consecuencias, según la ciencia, serían catastróficas para la vida. No habría estaciones, ni capa de ozono… etc.

Imaginemos que la Tierra es plana

Pero no es a esto a lo que me refiero con la pregunta. La cuestión es: Imaginemos por un momento que la Tierra es plana, y que toda la argumentación científica que hemos estudiado desde pequeños es falsa. La realidad es que ninguno de nosotros, a menos que seamos astronautas, podemos ver con nuestros propios ojos el hecho de que la Tierra sea redonda.

Todo lo que podamos decir en favor de una u otra teoría es por lo que nos han dicho. Imaginemos que las fotografías y videos son un montaje. Al fin y al cabo, la industria del cine es capaz de eso y de más.

Imaginemos, no sabemos cómo, que el mundo funciona bien a pesar de que la tierra… ¡sea plana!

Aquí viene la pregunta importante: ¿nos afecta en algo personalmente el que la tierra sea plana o no? La respuesta es sencilla: NO. A menos que estemos pensando en lanzar un satélite al espacio o algo parecido, el que la tierra sea plana, circular o triangular no va a cambiar nuestra vida.

Personalmente estoy convencido de que la Tierra es circular y de que está «colgada» por efecto de la gravedad en el universo. Lo creo por muchos motivos, pero francamente… este convencimiento no cambia mi vida demasiado.

A Sherlock le da igual

Todo esto me hace recordar una conversación de Sherlock Holmes con su amigo Watson, que seguramente conocerán los amantes de sus aventuras:

—Me explicaré —dijo Sherlock—. Yo creo que, originariamente, el cerebro de una persona es como un pequeño ático vacío en el que hay que meter el mobiliario que uno prefiera.

Las gentes necias amontonan en ese ático toda la madera que encuentran a mano, y así resulta que no queda espacio en él para los conocimientos que podrían serles útiles, o, en el mejor de los casos, esos conocimientos se encuentran tan revueltos con otra montonera de cosas, que les resulta difícil dar con ellos.

Pues bien: el artesano hábil tiene muchísimo cuidado con lo que mete en el ático del cerebro. Sólo admite en el mismo las herramientas que pueden ayudarle a realizar su labor; pero de éstas sí que tiene un gran surtido y lo guarda en el orden más perfecto. Es un error el creer que la pequeña habitación tiene paredes elásticas y que puede ensancharse indefinidamente.

Créame, llega un momento en que cada conocimiento nuevo que se agrega supone el olvido de algo que ya se conocía. Por consiguiente, es de la mayor importancia no dejar que los datos inútiles desplacen a los útiles.

Pero ¡lo del sistema solar! —dije yo con acento de protesta.—

¿Y qué diablos supone para mí? —me interrumpió él con impaciencia—. Me asegura usted que giramos alrededor del Sol. Aunque girásemos alrededor de la Luna, ello no supondría para mí o para mi labor la más insignificante diferencia.[1]

¿Para qué nos sirve?

¡Esta es la cuestión! Sin llegar a extremos… plantéate un par de preguntas: ¿Cuántas cosas estudiamos que no producen ningún resultado útil? ¿Sobre cuántas cosas discutimos sin realmente saber si son o no así? ¿Cuántos conocimientos tenemos almacenados en nuestro «disco duro» que ocupan espacio innecesariamente?

Quizás estés pensando… «Bueno… la mente no es un disco duro… puedo almacenar mucha información… los científicos dicen [bla bla bla]…». Perfecto, pero hay algo más aparte de la cantidad de información basura que hay que discriminar, incluyendo las supuestas noticias. ¿Qué pasa con el tiempo? ¿Cuánto tiempo perdemos en almacenar conocimiento que no nos sirve para nada? ¿Cuál es el «coste de oportunidad»?

EN RESUMEN: Está claro que hay preguntas en la vida que merecen reflexión: ¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Qué sucede al morir? Otras preguntas nos ayudan a vivir: ¿Cómo ser mejor esposo, esposa, padre, madre, hijo? ¿Cómo puedo cuidar la salud? Otras cuestiones nos ayudarán en aspectos prácticos, sean estos relacionados con nuestro trabajo o bien con gustos personales. El resto… el resto son como si la tierra fuera plana. Por eso, la próxima vez que vayamos a dedicar tiempo a leer, ver, escuchar, en definitiva, a digerir contenido, pensemos si realmente nos merecerá la pena.