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Ni VUCA ni TUNA ni BANI

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Si te gustan los acrónimos, vas a disfrutar con este artículo. Hace un tiempo, hablábamos de los entornos VUCA. El acrónimo se refiere a un entorno Volátil, Incierto, Complejo, Ambiguo. Resumiendo, VUCA es un conjunto de situaciones con muchos cambios drásticos, complejos y poco definibles, y por tanto, y esto es, quizá, lo más importante de cara a la productividad, cambios de alto impacto y poco predecibles.

En el artículo que redacté comentaba mi opinión sobre los entornos VUCA. Obviamente, el mundo es un entorno complejo. Sin embargo, y por mucho que una pandemia nos haya pillado desarmados, la situación empresarial y sobre todo personal, salvo excepciones, dista mucho de ser VUCA. El término se creó originalmente para definir un entorno hostil… ¡en una guerra! Y la mayoría de nosotros no estamos en guerra.

Además, lo normal es que haya que sembrar el caos, porque de forma natural, todo tiende al equilibrio. Además, los seres humanos y las organizaciones que forman suelen ser bastante resilientes. La situación actual, volviendo a una aparente normalidad, y habiéndonos adaptado con buena nota a una pandemia global, demuestra lo anterior.

Por otro lado, mi filosofía sobre la productividad personal y empresarial pasa obligatoriamente por una buena planificación. VUCA pretende darte excusas para no planificar de forma inteligente y rigurosa.

TUNA

Claro, VUCA suena muy bien; llena contenido en libros y artículos. Así que más de un autor intentó maquillar el acrónimo. Cuando muchos expertos ya comentaban que VUCA se había quedado obsoleto y no representaba la situación actual, todavía otros intentaban añadir alguna letra, como la H de hiperconectividad.

Mientras, la Universidad de Oxford utilizaba, en la rama académica de planificación de escenarios, otro acrónimo: TUNA.

TUNA es Turbulencia, Incertidumbre, Novedad y Ambigüedad. La principal diferencia con respecto a VUCA es que pasamos de volatilidad a turbulencia. En la bolsa, por ejemplo, hay acciones que son muy volátiles. Bajan y suben de forma descontrolada. Sin embargo, turbulencia es peor. Es como ir en un avión y entrar en un torbellino. Esto dificulta mucho prever un escenario, y por lo tanto, hace inútiles las distintas planificaciones.

De nuevo, veo un fallo de concepto. Fíjate que la Uni de Oxford aplica este acrónimo dentro de la rama de planificación de escenarios. Pla – ni – fi – ca – ción. Estamos de acuerdo. Hay que planificar escenarios como si estuvieras jugando al ajedrez. Esto no es nuevo. Ni mucho menos. Ahora, dentro de la correcta planificación está el equilibrio de gastos. Debemos planificar pensando en un entorno conocido, y centrarnos en esa posibilidad, pero destinando algunos recursos para estar preparados por si el escenario cambia a uno desconocido.

Es decir, sigue planificando, pero no gastes demasiadas fuerzas para algo que probablemente no ocurrirá nunca, o bien será tan nuevo que nadie estaba preparado para ello. Ten margen de maniobra para que, si ocurre algo no previsto (imprevisto), puedas reaccionar lo más rápido posible.

Al igual que me pasaba con VUCA, el problema de TUNA no está tanto en lo que describe el acrónimo, sino en usarlo como excusa para una mala gestión. En realidad, TUNA es un nivel superior del juego del VUCA.

Y llegó BANI

Como VUCA y TUNA se parecen mucho y no cambiaba demasiado la comprensión sobre los escenarios actuales, muchos expertos se pasaron al BANI.

BANI es Quebradizo (Brittle), Ansioso (Anxious), No linear (Non-linear), e Incomprensible (Incomprehensible).

Quebradizo da a entender que cualquier empresa puede fracasar, y por eso nos alerta contra el exceso de confianza. Ansioso es el resultado de lo que decía VUCA: Incertidumbre, por lo tanto, estoy nervioso, ansioso. Y obviamente, hay que saber lidiar con ese tipo de sentimientos.

No linear da a entender que no hay relación entre causa – efecto. Para mí, esta es una ley universal que no va a cambiar nunca. El matiz es que no siempre somos capaces de ver la relación. Pero que la haya es una cuestión de lógica pura. Por último, incomprensible demuestra que, a pesar del big data y del machine learning, seguimos sin saber qué es lo que está pasando y por qué.

Yo no sé a ti, pero a mí se me parece mucho a lo anterior, solo que aumentando todavía lo negativo. Parece ser que la diferencia está en los matices.

¿Sirven los acrónimos VUCA, TUNA o BANI para la productividad personal?

Al igual que me ocurría con VUCA, creo que todos estos acrónimos pueden definir una situación global. Sin embargo, la realidad de la mayoría de las empresas no llega a ser tan extrema. Y mucho menos la situación personal de la mayoría de nosotros. A menos que estemos literalmente en guerra, solemos movernos en entornos estables, con alguna que otra sacudida, cierto, pero normalmente predecible o asumible.

Por otro lado, existe el riesgo de dejar de planificar, o de actuar de forma reactiva, según lo que vaya pasando. Sin embargo, no planificar es planificar el desastre. Obvio, no podemos planificar toda posibilidad a largo plazo. Al igual que en el ajedrez, ni siquiera los ordenadores más potentes son capaces de hacerlo. Hay infinitas posibilidades. Pero no por ello movemos una pieza de forma aleatoria. Soy fiel defensor de planificar nuestras próximas acciones lo mejor posible.

Ahora, planificar tampoco implica planificar desastres que no sabemos si ocurrirán o no. Con equilibrio, se puede perfectamente hacer una planificación inicial, y algún que otro plan “B” por si acaso. Mientras, debemos seguir trabajando nuestro desarrollo personal (o formando a los trabajadores si se trata de una empresa), mejorando nuestras habilidades, y estando preparados para que, cuando surja un imprevisto, podamos reaccionar rápidamente.

Tener un método de organización personal integral que sea estable nos va a permitir afrontar un entorno VUCA, TUNA, BANI o cualquier otro acrónimo que surja en los próximos artículos de moda.

¿Qué te parece a ti? ¿Te convencen este tipo de acrónimos? ¿Crees que reflejan la situación actual? ¿Te parece que son útiles para la productividad personal? Me encantará saber tu opinión.

*Imagen de cabecera: brands amon en Pixabay

Sobre el autor de esta entrada

Jaír Amores
Mi nombre es Jaír y soy de la cosecha del 78. Estoy felizmente casado; tenemos dos preciosas hijas, y vivimos en Las Palmas de Gran Canaria, España. ¡Sí! ¡El paraíso! Desde muy chico, ya me atraía la efectividad. Disfrutaba haciéndome un horario, automatizando tareas. Y… no sé si a ti te ha ocurrido también: me daba cuenta de muchas cosas que podrían hacerse mejor. Me sigue pasando, por cierto. Estoy convencido de que la efectividad y la productividad personal son fundamentales, pero… sin olvidar las cosas importantes de la vida. Porque, ¿de qué serviría mejorar si no nos hace más felices?