Viajando en silencio

Me encanta escuchar podcasts. Paso mucho tiempo en el coche, y aprovecho para escuchar podcasts sobre efectividad personal, metapodcasts, psicología, marketing… No escucho música ni la radio. Solo podcasts. Es una de las formas más efectivas de aprender.

Pero claro, aprender no es solo escuchar, también hay que practicar. Y entre las dos acciones, es esencial un paso intermedio: digerir.

Cuando comemos, necesitamos digerir los alimentos para que se conviertan en lo que el cuerpo necesita, desechando finalmente lo que no sirve. De igual forma, cuando consumimos un contenido, es imprescindible pensar en cómo nos beneficia, en qué hemos aprendido y cómo lo vamos a aplicar.

Algunas preguntas son:

  • Esto que he escuchado (o leído), ¿cómo se relaciona con lo que ya sabía?
  • ¿Es algo nuevo? ¿Es distinto a lo que pensaba hasta ahora?
  • ¿Puedo añadir, quitar, o variar algo para que sintonice más conmigo?
  • ¿Hasta qué punto puedo confiar en esta información?
  • ¿Debo investigar más?
  • ¿Cómo puedo aplicarlo?
  • ¿Es información que pueda interesar a otras personas? (En mi caso, a mi audiencia)

Estas preguntas son solo un ejemplo. La idea es masticar y digerir el contenido.

En muchas ocasiones, paro el podcast y simplemente pienso en silencio. He intentado pensar de esta manera analítica en otros momentos, como antes de dormir, pero es difícil mantener el enfoque.

Sin embargo, cuando voy escuchando podcast y encuentro una idea interesante, algo se activa en mi interior, y me obliga a dejar de escuchar afuera para comenzar a escuchar adentro. En ocasiones, paso más tiempo en silencio que escuchando podcasts.

Por supuesto, cuando tengo algo claro, tomo una nota usando el asistente de voz. A veces, la nota es solo una idea. Otras veces es una duda. Tengo que dedicar más tiempo, y buscar más información, así que tendré que programarme para apartar una o dos horas para pensar.

También hay veces en que, después de pensar un rato, no hay nada útil que sacar ahí, así que vuelvo a darle al play, y a disfrutar.

Ninguno de nosotros somos pensadores totalmente independientes. Creo que más bien, somos procesadores de información. Sin entradas de datos, nuestra mente sencillamente no serviría para nada. Por eso, y ahora, más que nunca, en esta época de exceso de información, las personas que dediquen tiempo a elegir y analizar la información, tendrán mejores resultados.

¿Qué te parece a ti?