Los mil usos de un cronómetro

150 años después de que Louis Moinet inventara el cronógrafo para ayudarse en sus observaciones de objetos en el espacio exterior, los astronautas del Apolo 13 se enfrentaron a una situación de vida o muerte. El equipo a bordo del módulo lunar se dio cuenta de que se había desviado del rumbo. Si seguían el ángulo de trayectoria con el que se acercaban a la Tierra, serían rebotados de regreso al espacio, sin posibilidad de supervivencia.

Sabiendo que tenía una pequeña ventana de tiempo para operar y que quedaba muy poco combustible, el comandante de vuelo James A. Lovell calculó que si quemaba combustible durante 14 segundos exactos, podría corregir el rumbo. Desgraciadamente, debido a las numerosas complicaciones durante la misión, la tripulación se había visto obligada a desconectar la mayor parte de la alimentación del módulo, así que el reloj de a bordo no funcionaba.

Rápidamente, Lovell usó su cronógrafo Omega Speedmaster para cronometrar la operación, usando el horizonte del planeta para guiar la maniobra. Lovell, su equipo y el reloj regresaron sanos y salvos a la superficie del planeta. El resto es historia (y la trama de una buena película).

Por suerte no tenemos que ir a situaciones tan extremas para usar un cronómetro. Fíjate en algunos usos curiosos:

  • Para calcular el tiempo de una tarea
  • Para poner un límite de tiempo a una tarea
  • Para llevar un registro de en qué gastas tu tiempo
  • Parar medir las pulsaciones
  • Para ponerte retos (cuanto tiempo aguantas apretando un muelle, por ejemplo)
  • Para tomar una siesta corta
  • Para calcular el tiempo real de descarga o instalación de un archivo
  • Para calcular la distancia de seguridad con el vehículo precedente
  • Como despertador
  • Para juegos que tienen tiempo, como el ajedrez, o el party
  • Para usar la técnica Pomodoro
  • Para hacer ejercicio por intervalos o tandas
  • Para saber cuánto se tarda en un trayecto (sea caminando o en un medio de transporte)
  • Para controlar el tiempo de una charla en la que tienes un límite
  • Para que te avise unos minutos antes de que tengas que salir de casa
  • Para que te avise un rato antes de una tarea importante
  • Para cocinar
  • Para conocer los intervalos de tiempo, sobre todo en tareas o eventos repetitivos
  • Para calcular la distancia de una tormenta

Añadido a la gran cantidad de usos del cronómetro, está la particularidad de que hoy en día, puedes invocarlo con la voz. Puedes decir: “fulanito, ponme una cuenta atrás de x tiempo”, o “fulanita, pon en marcha un cronómetro”.

La idea de este artículo es sencilla. A veces nos complicamos la vida con mil aplicaciones, pero no sacamos el máximo rendimiento a las que ya tenemos. Un simple cronómetro puede llegar a ser muy útil si, claro está, nos acordamos de su existencia.

Desde el punto de vista de la efectividad, este tipo de aplicaciones tan versátiles son excelentes, porque su uso conlleva un gasto de recursos mínimo. No tienes que aprender a usar un cronómetro, es sencillo, es rápido, es eficaz. ¿Qué más podemos pedir?

Poner el modo avión, el modo “no molestar”, y usar el cronómetro deberían ser las tres cosas que más usemos en nuestro móvil. Eso, y por supuesto, llamar o chatear.

Por cierto… ¿Se te ocurren más usos del cronómetro?


*Imagen de cabecera: Gino Crescoli en Pixabay