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TDAH y efectividad – ¿Compatibles?

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¿Tienes TDAH o conoces a alguien que lo tenga? ¿Se puede ser una persona efectiva si tienes TDAH?

Hace unos días, recibí un mensaje por el canal de Telegram que decía lo siguiente:

“Hola Jaír… caí en tu podcast por “casualidad” (por una canción de Julio Iglesias, jeje) y he escuchado varios capítulos con agrado… Desde hace muchos (DEMASIADOS) años, me he sentido tremendamente inadecuada y frustrada porque, a pesar de mi gran esfuerzo, a pesar de tener una capacidad media (e incluso alta en algunas áreas) no consigo organizar mi tiempo, centrar mi atención, no dispersarme…. Hasta hace poco más de un mes, a pesar de haber leído, escuchado e intentado implementar cientos de métodos… seguía procrastinando, sintiendo ansiedad, no confiando en mí misma… Pero entonces descubrí algo. Tengo TDAH. Estoy en terapia (no quiero medicarme) y me está viniendo genial a nivel emocional… Pero, claro… mi efectividad sigue teniendo muy baja relación “tiempo invertido”/”resultados obtenidos”. Tú conoces a algún otro adulto con TDAH que haya mejorado su sistema ejecutivo ? Conoces algún método? De ser así… nos dedicas un capítulo a las personas neurodivergentes que, sin pretender tener los resultados que exige el mercado capacitista, queremos mejorar nuestra productividad??🙏 Muchas gracias por todo tu trabajo.”

Ante todo, muchas gracias, Virginia, por el mensaje y por darme la oportunidad de trabajar ciertos temas que, por su complejidad, requieren que me prepare bien.

Qué es el TDAH

Disclaimer: no soy médico. El TDAH debe ser tratado y diagnosticado por profesionales. Lo que sí podemos hacer es ver la relación entre TDAH y efectividad.

Según la OMS, más del 4% de la población mundial tiene TDAH. Sin embargo, algunos estudios lo tasan en un 20%. Además, se calcula que, en los últimos años, la cantidad de personas con TDAH va aumentando en un 5%. A esto hay que añadir que muchas personas con TDAH no están diagnosticadas. Todo esto convierte al TDAH en uno de los trastornos más comunes en niños.

¿Qué es TDAH? Es un trastorno crónico del desarrollo neuropsiquiátrico que afecta el desarrollo y funcionamiento de las funciones ejecutivas. Se caracteriza por fallos en la regulación de la atención, distracción moderada a grave, períodos de atención breve, hiperactividad (a veces inquietud motora) y comportamiento impulsivo. Uno de los síntomas más destacables, y que parece ser contrario al nombre del trastorno, es la capacidad de hiperfoco o hiperconcentración. Es decir, prestan atención excesiva a algo en momentos o situaciones donde se supone que deberían estar en otro sitio.

Los resultados de tener TDAH se extienden desde la edad infantil hasta la edad adulta, dificultando el aprendizaje y las relaciones sociales.

Me gustó mucho algo que dijo Virginia en su mensaje: “neurodivergentes […] en un mercado capacitista”. Al final no se trata de lo que uno da, sino de si el entorno sabe valorar lo que puedes dar y la forma en la que lo haces. Parece que todo deba ser cuadriculado, y desde que ven un círculo se vuelven locos.

Obviamente, el TDAH existe, y negarlo sería irresponsable. Aunque no sea un problema grave, es evidente que, a nivel neuronal, algo anda mal, o al menos, funciona de forma muy distinta a la mayoría. Ahora bien, también es cierto que vivimos en una sociedad muy capacitista, donde se pone una especie de norma para definir quién es válido y quién no lo es. Una prueba de ello es el test de inteligencia, que solo favorece a aquellos que tienen una alta capacidad matemático-lógica. La mayoría de los artistas, o deportistas de élite no pasarían este test. Y sin embargo, nadie duda del valor de sus capacidades.

Claro, esto por sí solo no nos consuela.

Identificándonos con el TDAH

En la conversación con Virginia, le hice referencia a un artículo que leí hace tiempo y con el que me sentí identificado. No lo voy a leer todo, porque es bastante largo, pero sí me gustaría citar una sección:

“En el Show de Truman, el personaje de Jim Carrey es una estrella de telerrealidad, pero no lo sabe. Cada persona con la que interactúa es un actor. Su ciudad natal es un set de grabación.

Truman casi llega a la mediana edad sin saberlo, a pesar de muchos indicios de que algo está sucediendo. Una luz del escenario cae del cielo a la calle a su lado. Su esposa recomienda con entusiasmo ciertos productos para el hogar, incluso cuando no hay nadie cerca para escucharla. Sus planes de dejar la ciudad siempre se ven frustrados por tormentas repentinas o la construcción de carreteras.

Su vida se ha caracterizado por este tipo de pistas perdidas. Para Truman, sin embargo, son solo caprichos inexplicables de la vida normal, que presumiblemente otras personas también experimentan.

Aunque no hice la conexión en el momento en que vi la película, con frecuencia he tenido una sensación similar de que estoy experimentando la vida de manera diferente a casi todos los que conozco.

Desde que tengo memoria, parecía que a otras personas les resultaba mucho más fácil hacer la mayor parte de lo que implica la vida cotidiana.

Mi sensación era que me había perdido algún anuncio importante en algún momento, o que todos los demás habían recibido algún tipo de entrenamiento secreto para la vida adulta de persona normal, que les permite manejar hazañas como seguir una receta correctamente, estudiar, mantener un hogar y lograr metas en un plazo superior a una tarde.

Parece que este entrenamiento perdido también cubría muchas habilidades sociales, como decir cosas sin ensayarlas mentalmente primero, devolver artículos defectuosos a la tienda o responder una pregunta que no esperaba que alguien le hiciera.

Especialmente cuando entré en la edad adulta, todos los demás parecían ver todas estas cosas de la vida cotidiana sin mucha inquietud, mientras que para mí todo se sentía complicado y peligroso, requiriendo una especie de estresante malabarismo mental en el que no era muy bueno. Muchas tareas se sentían tan difíciles de manejar que rara vez las terminaba. Traté de organizar mi vida en torno a no tener que hacerlas.

Blog raptitude (traducción Google modificada)

Como dije antes, es un artículo en el que me sentí identificado, porque, aunque no lo tengo diagnosticado, mi mujer y otras personas que me conocen creen que algo de TDAH tengo. Mis sensaciones son las mismas que se relatan en el artículo. No me quejo, porque, con esfuerzo, he salido para adelante, así que no es algo que me haya preocupado demasiado. Quizá sea un nivel bajo de este trastorno, o quizá me haya adaptado bien, no lo sé.

¿Se puede ser alguien efectivo con TDAH?

La cuestión es: Visto lo visto, ¿se puede ser alguien efectivo con TDAH? No y sí

Si lo que queremos es encajar en un mundo cuadriculado, no vamos a poder ser alguien efectivo. ¿Por qué? Porque, para ser igual que los demás y conseguir los mismos objetivos, vamos a tener que gastar muchos recursos, principalmente tiempo y recursos cognitivos. Nos cuesta el doble hacer lo mismo que otros hacen con facilidad. Por eso, recomiendo que nos esforcemos por encajar solo cuando valga la pena. No todo el mundo puede ir a las olimpiadas y no pasa nada.

Ahora, tener TDAH no implica que no podamos ser efectivos. En primer lugar hay que decir que a algunas personas les va bien medicarse. Parece que encontrar la medicación y la dosis adecuada es complejo, pero quien lo consigue habla bien. Para otros, la terapia es la solución. Como dije al principio, esto es algo que un especialista debe valorar, y cada uno tendrá que decidir. Tanto la medicación como la terapia conseguirían arreglar el problema a un grado en el que podríamos ser igual de efectivos que el promedio o más.

Por otro lado, ser consciente de la situación ayuda mucho, pues podemos entender cómo funcionamos y de qué manera manejar nuestro tiempo e intereses. El que otras personas sepan que tenemos TDAH puede ser bueno para tener relaciones personales sanas, pues van a comprender ciertos comportamientos que en un entorno normal, podrían ser inadecuadas.

Eso sí, como decía Virginia en su mensaje, la etiqueta de TDAH debe servir de flotador, no de excusa.

Repasemos lo que hemos visto hasta ahora:

  1. Querer encajar en todo e imitar lo que hacen los demás no nos va a permitir ser efectivos, al gastar muchos recursos. Elegir objetivos.
  2. La medicación o la terapia pueden resolver gran parte del problema.
  3. Ser consciente de la situación y darlo a conocer a otros, nos permite tener margen de maniobra.

Algunos puntos a tener en cuenta para mejorar nuestra efectividad personal con TDAH

¿Hay algo más que podamos hacer para ser alguien efectivo aún con TDAH?

Sí. Aquí van algunas ideas que han funcionado en personas con TDAH:

  • Busca tareas que tengan auto-gestión. Será mucho mejor que trabajes según las normas de otro. Tú te conoces y, si quieres, puedes lograr objetivos. El cómo será cosa tuya.
  • Predecisiones (https://www.efectivida.es/blog/predecidiendo/)
  • Minimalismo
  • Método integral sencillo (para no pensar mucho) (Listado de métodos: https://www.efectivida.es/blog/metodos-productividad-personal/)
  • Aprendizaje online con cursos de pago y de calidad (no es autodidacta, pero sí vamos a nuestro ritmo)
  • Visualización. Usar la imaginación para vernos logrando objetivos y superando retos.
  • Meditación (nada religioso ni esotérico; simplemente pasar unos minutos en silencio ejercitando el cerebro)
  • Evitar a tope las distracciones (uso de la tecnología y notificaciones).
  • Cuidar los 3 pilares de la salud, sobre todo, el ejercicio físico.
  • Buscar un hobbie manual, como tocar algún instrumento.

Casualmente, el actor protagonista de “El show de Truman”, Jim Carrey, dice tener TDAH. No es el único. También se dice de Steve Jobs, Michael Jordan, Richard Branson, Will Smith, Bill Gates, y una larga lista de personas que han conseguido logros tremendos. https://www.fundacioncadah.org/web/articulo/40-famosos-de-la-actualidad-que-reconocen-tener-tdah.html

Así que, si te sientes identificado con el TDAH o tienes alguien en tu familia con TDAH, no te rindas, claro que sí, puedes ser alguien efectivo.

Sobre el autor de esta entrada

Jaír Amores
Mi nombre es Jaír y soy de la cosecha del 78. Estoy felizmente casado; tenemos dos preciosas hijas, y vivimos en Las Palmas de Gran Canaria, España. ¡Sí! ¡El paraíso! Desde muy chico, ya me atraía la efectividad. Disfrutaba haciéndome un horario, automatizando tareas. Y… no sé si a ti te ha ocurrido también: me daba cuenta de muchas cosas que podrían hacerse mejor. Me sigue pasando, por cierto. Estoy convencido de que la efectividad y la productividad personal son fundamentales, pero… sin olvidar las cosas importantes de la vida. Porque, ¿de qué serviría mejorar si no nos hace más felices?