Reseña del libro «Sé más eficaz» de David Allen

Tenía muchas ganas de leer este libro, sobre todo porque había leído hacía años el famosísimo libro “Organízate con eficacia”, donde aprendí el método GTD. El libro «Sé más eficaz» parecía una buena continuación del anterior.

Eficacia por encima de todo

En este libro se repite la palabra «eficacia» del anterior título, y es que el autor considera que de entre los dos términos que llevan a la efectividad (eficacia y eficiencia), la eficacia debería ir primero. Precisamente, en uno de los capítulos se habla del orden correcto entre ambos conceptos. Primero hay que saber cómo alcanzar un objetivo, y después se verá cómo reducir costes. Es así como trabajan muchas empresas, y también gracias a esta forma de hacer las cosas tenemos ordenadores más rápidos y pequeños, o coches más seguros.

Tengo que decir que, en parte, el libro me ha desilusionado un poco en cuanto a su formato. Al principio, el autor explica que el libro es un compendio de su newsletter. Entiendo y respeto la intención del autor, por un lado, evidentemente económica, y por otro lado, de hacer llegar a más personas lo que había aportado por correo electrónico. Quizá el hecho de que haya sido un recopilatorio le reste bastante potencia al contenido, que resulta algo inconexo.

Eso sí, la traducción es bastante mejor que la original de «Organízate con eficacia».

Aunque no es un relato, el nexo común, el telón de fondo, es, evidentemente, el método GTD, que actualmente no practico. Esto me ha permitido, ahora con más contexto, re-examinar algunos puntos en los que discrepo con GTD, y que me llevaron a crear el método C.A.R.

Algunos capítulos son brillantes

A pesar de lo anterior, algunos capítulos me parecieron brillantes y me hicieron pensar a fondo sobre asuntos como el enfoque, la importancia del trabajo inteligente o cómo trasladar asuntos pendientes de la mente a un sistema externo.

  • Por ejemplo, el capítulo 26 habla del valor de una meta en el futuro, y anima a imaginar un resultado positivo y tratarlo como si ya existiera.
  • El capítulo 31 se titula «Tu sistema es tan bueno como su eslabón más débil» y se explica cómo un sistema por sí solo no es suficiente. Otro punto interesante del libro en general es el aspecto psicológico de la productividad, que está muy bien reflejado. En este capítulo, por ejemplo, se explica por qué la efectividad es personal y no tanto empresarial.
  • Otro capítulo que me encantó fue el 32: «La efectividad de tu sistema es inversamente proporcional a la atención que dedicas». Es decir, el método es el medio, no el fin. Si quieres ser efectivo, debes usar al método y no complicarte la vida con él ni darle tanta atención que parezca que vivimos para él. Es algo con lo que estoy totalmente de acuerdo. Una frase en esta línea es: «Lo que quieres es estar trabajando, haciendo, pensando, creando y resolviendo cosas, no pensando en cómo lo haces».
  • El capítulo 34 también me gustó. Se titula «No puedes ganar en un juego que no has definido» y refuerza la idea de tener una metodología concreta.

Organización con equilibrio

En general, el libro presenta un punto de vista sensato y equilibrado, y aunque evidentemente se percibe la influencia constante de GTD, David no habla tanto del cómo, sino del por qué y también de lo que conseguirás siendo más eficaz. Lejos del punto de vista férreo que a veces se entiende por GTD, el autor explica los conceptos con sencillez y sensatez. Una frase que resalté es «Nueve de cada diez veces en las que un sistema no funciona es porque requiere demasiado trabajo».

Por supuesto, si te quieres complicar, el libro cierra explicando las 5 fases del dominio del trabajo, el modelo de planificación natural y la revisión semanal. Además, incluye un cronograma con todos los pasos del GTD. Me llamó la atención que es ligeramente distinto al que se suele ver por ahí en blogs centrados en la temática.

Más allá del contenido en sí, el libro está amenizado con muchísimas frases famosas, y también se cuentan bastantes anécdotas reales.

Un punto que me gustó es que al final de cada capítulo se hacen algunas preguntas de reflexión, tipo: «¿qué harías tú para…?» o «¿cómo podrías tú implementar o mejorar esto o aquello?». El hecho de que cierre así los temas me parece brillante y muy inspirador.

Resumiendo

En definitiva, un libro fácil de leer, instructivo y muy recomendable, no solo para conocer o mejorar el método GTD, si ya lo estás usando, sino para tomarlo como pastillas individuales con consejos muy valiosos. De hecho, son 52 capítulos, que coinciden con el número de semanas del mes; así que, ideal para tomar una pastillita a la semana.