Se ha perdido la señal GPS

GPS, brújula y un mapa

Tabla de contenidos


Hace poco, asistí a un funeral. Es curiosa la relación entre la vida y la muerte. Cuanto más tiempo llevas vivo, más te enfrentas a la muerte de otros. Se van acumulando los duelos y entierros a los que asistir. 

El caso es que, allí estábamos, un grupo de personas, escuchando a un buen amigo del difunto, que daba un breve discurso intentando realzar las cualidades del amigo y familiar perdido, al mismo tiempo que procuraba consolar y transmitir esperanza. 

Sentados en los escasos sillones y sillas, estaba un buen número de familiares, mientras el resto, una buena cantidad de asistentes, permanecía de pie. 

El delito

Al poco de comenzar el orador, ocurrió lo inevitable: llamadita de teléfono con su correspondiente tono elegido por el usuario. Una siguió a la otra, por más que se empeñara todo el mundo en poner rápidamente sus aparatos en modo “no molestar”. Apareció una falsa calma, y entonces, coincidiendo con una pausa del orador, se oyó fuerte y claro en toda la sala: “SE HA PERDIDO LA SEÑAL GPS”

Algunos asistentes no pudieron evitar soltar una pequeña risita nerviosa. Otros la sustituyeron por una mirada de reproche mientras buscaban al culpable de la infamia. El orador siguió a lo suyo, y la familia agachó la cabeza mientras la giraba a un lado y a otro diciendo: “no puede ser”. 

No vamos aquí a juzgar al “delincuente” ni a su smartphone. Quizás era un allegado que pudo asistir a duras penas gracias a los mapas de Google y al famoso GPS. 

Teléfono con GPS: la brújula moderna
La brújula moderna

Tampoco se pueden condenar las risas de algunos. Lo cierto es que los mejores chistes se cuentan en los velatorios. Parece ser que la tristeza del momento confunde a nuestro cerebro, que intenta buscar escapatorias inconscientemente. 

¿Podemos dar solución?

El problema aquí, básicamente, es tecnológico. Somos capaces de guardar silencio, y mantener la compostura, pero no nos acordamos de que llevamos un altavoz autónomo en el bolsillo. 

Teléfono con capacidad GPS
Llevamos aparatos super potentes en nuestros bolsillos

Claro, esto no le pasa a todo el mundo. Hay quien sabe poner el modo avión, o el modo no molestar. Pero, ¿es tan sencillo? Permiteme un par de preguntas. ¿Qué sucede si tienes configurada una alarma y el móvil está en modo no molestar? ¿Sonará o no? ¿Y el GPS? ¿Se oye la voz de la asistente mientras está en no molestar? ¿Provocará el modo avión precisamente que se pierda la señal? ¿Y un audio de whatsapp? ¿Se oirá si tienes el volumen bajado? Por cierto, ¿qué volumen? ¿El volumen multimedia o el del sistema?

Se entiende la idea, ¿no? La cuestión es que tenemos unos aparatos super potentes que no conseguimos dominar. Es como si llevásemos perros de presa maleducados, que se ponen a ladrar y a molestar a otros, sin que logrémos controlarlos. 

Una solución radical sería dejar de usar teléfonos inteligentes. Pero una más aceptada sería sencillamente, aprender a usarlos correctamente. Pero, ¿quién querría dedicar tiempo a eso? La realidad es que no queremos perder tiempo en leer manuales ni en tomar cursos. Vivimos, cada vez más, en la cultura de: “dame eso que ya me arreglaré yo”. 

“Se ha perdido la señal GPS”

Después pasa lo que pasa. Quizá aquel sonido, en realidad tenía un mensaje subliminal. “SE HA PERDIDO LA SEÑAL GPS”. Igual no se refería al G.P.S. (Global Positioning System; Sistema global de posicionamiento).

Uno de los muchos satélites que dan la señal GPS

A lo mejor estaba señalando un déficit en otro sistema de posicionamiento que no depende de satélites. Uno más antiguo, inherente al ser humano: su conciencia. Esa brújula interna que nos guía y nos dice lo que está bien y lo que no. A lo mejor, tanto aparatejo nos está volviendo locos, y estemos perdiendo “la cobertura”. 

¿Y a ti? ¿Te funciona el GPS?

Reflexión

¿Y si la tierra fuera plana?

Casi todo el mundo tiene claro que la tierra es esférica, ligeramente achatada por los polos. Pero… ¿y si fuera plana?

Escultura Manuel Ledesma
Economía

Árboles que dan trabajo

Para muchos, cada vez es más difícil conseguir un buen trabajo. Para otros, el que quiere trabajar, tiene trabajo en cantidad. ¿Qué opinas tú? Siendo

Sobre el autor

Picture of Jaír Amores
Mi nombre es Jaír y soy de la cosecha del 78. Estoy felizmente casado; tenemos dos preciosas hijas, y vivimos en Las Palmas de Gran Canaria, España. ¡Sí! ¡El paraíso! Desde muy chico, ya me atraía la efectividad. Disfrutaba haciéndome un horario, automatizando tareas. Y… no sé si a ti te ha ocurrido también: me daba cuenta de muchas cosas que podrían hacerse mejor. Me sigue pasando, por cierto. Estoy convencido de que la efectividad y la productividad personal son fundamentales, pero… sin olvidar las cosas importantes de la vida. Porque, ¿de qué serviría mejorar si no nos hace más felices?