Reto #5: Eliminar algún alimento poco saludable (azúcar añadido)

“Que tu alimento sea tu medicina, y que tu medicina sea tu alimento”. Eso dijo, al parecer, un tal Hipócrates. Lo cierto es que, desde que te interesas un poco sobre alimentación, te das cuenta de que la mayoría de personas comen muy mal. Y no hablamos de desnutrición, sino de malnutrición. La comida basura, o chatarra, inunda los supermercados y muchos restaurantes de comida rápida. La alimentación es uno de esos pilares de la salud que se suelen dejar a su suerte.

En enero de 2022, la comunidad del canal de Telegram eligió la opción de “Eliminar un alimento poco saludable” como reto del mes. La encuesta estuvo muy disputada. De hecho, en el último momento, y con un plazo extra, 5 votos despejaron el panorama.

Te cuento qué tal fue la cosa.

*Puedes ver la dinámica de los retos, las «normas» básicas, y los retos efectuados hasta ahora aquí.

Cuál fue mi propuesta

En un principio, fiel a mi ignorancia en temas de retos, pensé que este mes iba a ser algo sencillito, al menos al definir el reto.

En mi caso, lo tenía complicado, porque ya había eliminado de mi dieta bastantes alimentos nocivos. Estuve pensando, y finalmente me decanté por eliminar el azúcar añadido. Nada de azúcar con el café, ni con el te. También tendría que mirar muy bien los ingredientes de todo lo que fuese a consumir, antes de decidir si iba pa dentro o no. Prometía ser un mes interesante.

Debido al tipo de reto, en esta ocasión no elaboré ninguna tabla de excel, ni tampoco puse objetivos o bloques de tiempo en mi sistema de organización.

Otras propuestas de la comunidad

Me gustó mucho la participación que hubo este mes. Se generaron un par de conversaciones muy interesantes. Por ejemplo, Samu explicó que lo único que le quedaba por eliminar era la carne, pero no se planteaba dejar de comerla al 100% sino bajar su consumo a una o dos veces por semana. Añadió: “Vivo en Huesca ahora y entre el frío y el culto que hay a la carne aquí es un auténtico reto.”

Aproveché para comentar algo que me parece importante sobre el tema de la alimentación. Voy a copiar directamente la respuesta:

Es un tema interesante. Hablando de alimentación, has abierto un buen melón, jeje. Por tu comentario, se nota que entiendes del tema, pero me gustaría explicar algunas cosas que he aprendido por si es útil a alguien. 

Creo que el tema de la carne, habría que diferenciar la parte ética de la parte de salud. 

Si alguien, por conciencia, decide no comer carne, es respetable, y no hay mucho más que hablar a favor o en contra. 

Por otro lado, despejando la cuestión ética, la mayoría de los estudios indican que el problema de salud no es comer carne, sino comer mucha y/o de poca calidad. Comer carne de calidad moderadamente (1 o 2 veces a la semana, según muchos estudios) no parece tener efectos nocivos en la salud. Incluso puede ser provechoso si entrenamos o hacemos ejercicio regular. Muchos estudios también explican que la carne no es imprescindible para estar sanos. Se puede lograr estar sano siendo vegetariano o hasta vegano con suplementos mínimos. Ahora bien, si se elimina la carne de la dieta, hay que asegurarse de comer muy bien para tener los nutrientes necesarios. Dejar de comer carne, y pasar a una dieta vegetariana poco cuidada puede ser incluso peor desde el punto de vista de la salud. 

En casa, mi mujer y yo somos vegetarianos (no veganos) desde hace años, y estamos trabajando para tener una dieta equilibrada. Los días festivos son complicados, pero en general nos va bien. 

En resumidas cuentas, la opción que planteas me parece muy interesante, y teniendo esa cultura alrededor, sin duda va a ser todo un reto. Mucho ánimo y gracias por participar!

Efectivamente, como sospechaba, Samu entiende del tema y es una persona que cuida su alimentación y que hace ejercicio. Muy bien.

Bethza Velázquez comentó también lo siguiente:

Hijole, se me hecho bien difícil decidir por una opción. Llevo al menos dos años queriendo dejar de fumar y ha sido un reto muy complejo por los niveles de ansiedad que no he logrado controlar. Sin embargo, este año si quiero tomar el reto y dejar esos alimentos nocivos. Ya te contaré cómo me va 😊

Otro comentario que me pareció muy interesante fue el de Yris. Dijo:

Buenos días, he decidido bajar el consumo de harina de maíz. Soy de Venezuela y aquí amamos las famosas arepas.

¿Cómo me fue con el reto?

Tengo que confesar que los primeros días de enero me despisté. Estaba de vacaciones, y no me fijé en los ingredientes de varios productos. Ojo, que la cerveza con limón también tiene azúcar. Al igual que me ocurrió en diciembre, los festivos, los cambios de rutinas, y el desajuste que tengo en esos meses me lo complicaron un poco.

A partir del día 6, mejoré mucho (según mi mujer, solo un poco). Pienso que la clave es consumir alimentos reales. Y, en el caso de comprar algo procesado, recordar mirar los ingredientes. Algo que sí hice bien es eliminar el azúcar todas las mañanas en el cortado, y también si tomaba alguno por la tarde, en casa.

La segunda quincena del mes fue bastante mejor. Me fijé más en los ingredientes, y aunque cometí varios fallos tontos, creo que cumplí más o menos.

Hay varios puntos importantes que este reto me ha enseñado:

  • Hay que mirar los ingredientes de todo lo que vas a consumir. Esto es vital, ya no para cumplir con el reto, sino para saber qué te estás metiendo en la boca.
  • Este tipo de retos, aunque parezcan sencillos, empiezan mucho antes de la ejecución o no de la acción. En este caso, todo empieza en el supermercado o en el restaurante. Es mucho más fácil no comprar algo que sabes que es poco saludable, que no consumirlo cuando lo tienes delante.
  • El organismo se acostumbra a casi todo. A los pocos días de consumir el cortado sin azúcar, me empezó a gustar. Esto me demostró que era innecesario. Pero para llegar ahí tienes que mantenerte un tiempo.
  • Comer en casa es, al menos en mi caso, mucho más saludable que comer por fuera. Si estás con amigos y te ofrecen algo que han llevado, o si vas a un restaurante o entras en una tienda, vas a perder control sobre tu alimentación. Como mínimo, será más complicado.

¿Seguiré con esta rutina?

Sí. No he cumplido con el reto como me gustaría, así que voy a seguir intentándolo. La idea es simple: ser consciente de lo que voy a consumir. Tampoco quiero ser un talibán de la alimentación. En casa nos estamos cuidando desde hace tiempo, y eso nos permite algún caprichito. Aún así, todo lo que se mejore en este tema, bienvenido será.

Me gusta mucho una frase que escuché hace un tiempo: “Aquellos que piensan que no tienen tiempo para una alimentación saludable tarde o temprano encontrarán tiempo para la enfermedad”. Estoy de acuerdo, así que este reto, y en general, seguir aprendiendo sobre alimentación, son asuntos en los que quiero trabajar. ¿Y tú? ¿Cómo lo ves?

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*Imagen de cabecera: congerdesign en Pixabay