¿Eres rayo o relámpago?

Desde chicos, nos asombran las tormentas eléctricas. Ver esos destellos luminosos en el cielo, y poco después escuchar el intimidante sonido del trueno es algo espectacular. No tardamos mucho en preguntar la diferencia entre rayo, relámpago y trueno. Por cierto, ¿lo sabes?

Las diferencias entre rayo, relámpago y trueno

Básicamente, relámpago es la luz que vemos en el cielo cuando se produce una descarga eléctrica. El rayo es lo mismo solo que la descarga es entre el cielo y la tierra. Y el trueno sería el sonido que se produce en las descargas.

Si has visto una tormenta eléctrica, verás que los relámpagos iluminan gran parte del firmamento, y producen un montón de líneas que se esparcen y se ramifican. Por contra, el rayo conecta con algún punto exacto en la tierra. Quizá un árbol o una antena. Entonces, en vez de expandirse, se enfoca en ese punto, y descarga ahí toda su energía.

Aunque la posibilidad es muy poca, te puede caer un rayo. O hasta más de uno. Roy Cleveland Sullivan (apodado «el pararrayos humano») tiene el récord. Fue alcanzado en 7 ocasiones por un rayo, y sobrevivió a todos.

Relámpagos y rayos en productividad

Bueno, ¿y qué tiene que ver esto con la productividad? Pues bien, todos podemos ser relámpagos o rayos en cuanto a las acciones que realizamos.

Hay quien se dispersa rápidamente, salta de una tarea a otra, sin un rumbo fijo. Está «en las nubes». No quiere decir que no haga nada. De hecho, consume energía. El problema es que, más allá del ruido, no hay muchos efectos. ¿Conoces a alguien así? Suelen ir corriendo apagando incendios, siempre muy ocupados, con las agendas llenas de reuniones. Saben de todo un poco. Llegan agotados cada noche, y muchas veces sacrifican a la familia o la salud en esa carrera efímera.

Por contra, también hay quien es como un rayo. Puede que también cambie de actividades, pero no lo hace por simple entretenimiento. Está buscando dónde descargar. Cuando por fin encuentra ese punto exacto, se enfoca y lanza toda su energía. A diferencia de la dispersa, la persona enfocada consigue unos resultados brutales.

Cómo ser rayos productivos

Si te fijas en la comparación, verás que ambos tipos de persona gastan mucha energía. Los dos son muy rápidos. Y los dos hacen ruido. Pero solo el que es como un rayo consigue resultados notables.

La clave está en el enfoque. Es solo cuando nos centramos en algo cuando nuestra energía tiene efecto.

Por otro lado, es necesaria una mínima búsqueda del punto de enfoque. Hay que saber elegir. No podemos disparar a todo lo que se mueve. Las oportunidades de conseguir resultados notables no son muchas.

Por eso…

  • ¿Qué tipo de productividad estás aplicando?
  • ¿Tienes claro cuáles son los objetivos?
  • ¿Has descartado las tareas de poco impacto y sabes cuáles son las 2 o 3 tareas más importantes?
  • ¿Estás programando con fecha y hora bloques de tiempo para ejecutar esas tareas o las dejas a la casualidad?
  • ¿Has hecho una búsqueda de información para estar preparado?
  • ¿Has tenido en cuenta los pasos previos y el contexto adecuado al programar esos bloques de tiempo?
  • ¿Notas que tu trabajo tiene resultados brillantes?

Resumiendo

La productividad no es simplemente hacer mucho, sino producir algo que tenga sentido. Podemos elegir ser como relámpagos o como rayos. La energía la vamos a gastar igual, pero la diferencia está en los efectos que conseguiremos. ¡Seamos rayos! (pero sin matar a nadie, claro)