Qué es aprender a aprender

Qué es aprender a aprender

Tabla de contenidos

¿Te gusta aprender? ¡Seguro! Pero si pensabas que ya habías llegado al piso de arriba porque estás aprendiendo mucho, siento darte una mala noticia. En el mundo actual, ya no vale con «solo» aprender. Ahora hay que aprender a aprender.

Aprender a aprender es una soft skill. ¿Seguro?

Aprender a aprender es, según muchos, una soft skill (habilidad blanda). Para mí, la mayoría de estas capacidades son en realidad la base. Los cimientos donde se pueden construír conocimientos más específicos.

Tú puedes ser un excelente ingeniero, pero si no sabes nada sobre alimentación, finanzas, aprendizaje efectivo, y todas estas cosas relacionadas con el desarrollo personal, estarás en desventaja.

Es incluso posible que una empresa prefiera a un trabajador no especializado pero con buena actitud, que lo contrario. Y ni te digo si hablamos de emprender.

Por eso es tan importante aprender a aprender. No basta con un aprendizaje estándar, seglar o superficial. En la actualidad, debemos seguir formándonos constantemente.

Qué es “aprender a aprender”

Aprender a aprender es desarrollar la capacidad de aprender bien y rápido. Si le das a la coctelera te sale una palabra que me encanta: efectividad. Así que otra forma de decir “aprender a aprender” sería “aprendizaje efectivo”.

Se nota cuando hay gente que aprende rápido. Lo puedes ver con facilidad. Son de esas personas a las que dices: «Oye, tú aprendes rápido eh».

Claro, el tipo de aprendizaje no es el mismo en todas las personas. Hay conceptos que sirven para todos, pero no hay una técnica igual. Algunas personas aprenden por observación; otras escuchando, otras por inmersión, otras por imitación, otras por técnica. ¿Por qué?

Algo que lo explica es la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner. Según esta teoría, tenemos diferentes formas de expresarnos y de recibir información. Y por eso, cada persona debe desarrollar su propio tipo de aprendizaje.

Cómo conseguir un aprendizaje efectivo

Un buen aprendizaje se podría dividir en 4 fases:

  1. Aprender con un objetivo
  2. Detectar la paja
  3. Medir resultados (qué hice bien; qué no)
  4. Iterar

Iterar, es decir, practicar el aprender, requiere que, aunque debamos tener prioridades, siempre hay que dejar un hueco para aprender de todo un poco.

Un ejemplo práctico es el reto de cada mes que estoy compartiendo en el canal de Telegram. Sin trastocar las prioridades, metemos un bloque diario durante un mes para el reto. Al final del mes, sabemos mucho más que el promedio sobre ese tema.

En resumen

No me convence la frase de «aprendiz de todo, maestro de nada» porque eso indica que no aprendió bien. Tampoco sirve lo de “hay que saber de todo”. Suena a imposición, como si no quedara más remedio.

Mucho mejor: Aprendiz de todo, maestro de todo.

Y por encima de frases… lo más importante es que este aprendizaje constante debe hacernos disfrutar. Si no, no vale.

Ancianos haciendo ejercicios en un parque
Reflexión

Kodokushi

Kodokushi es un término japonés que significa “muerte silenciosa”. Tanto en japón, como en muchos otros lugares del mundo, se está dando un fenómeno difícil

Niña sonriendo abrazada a león
Estilo de vida

Sonrisas bidireccionales

En el libro de Daniel Goleman, La inteligencia emocional, se explica una cosa curiosa sobre los gestos, principalmente los del rostro. Hay gestos y micro-gestos

Hackeando la vida
Estilo de vida

Hackeando la vida

Hace algún tiempo, oí la expresión “Life hack”. La traducción literal sería algo así como «truco de la vida» o «truco de vida». Estamos hablando

Sobre el autor

Jaír Amores
Mi nombre es Jaír y soy de la cosecha del 78. Estoy felizmente casado; tenemos dos preciosas hijas, y vivimos en Las Palmas de Gran Canaria, España. ¡Sí! ¡El paraíso! Desde muy chico, ya me atraía la efectividad. Disfrutaba haciéndome un horario, automatizando tareas. Y… no sé si a ti te ha ocurrido también: me daba cuenta de muchas cosas que podrían hacerse mejor. Me sigue pasando, por cierto. Estoy convencido de que la efectividad y la productividad personal son fundamentales, pero… sin olvidar las cosas importantes de la vida. Porque, ¿de qué serviría mejorar si no nos hace más felices?