Por qué leo libros con el móvil

El otro día, surgió una conversación sobre si leer libros en papel o en digital. Había opiniones para todos los gustos. Yo escuchaba atentamente. Me interesa mucho saber cómo lee la gente, y sobre todo, apartar la cortina y ver sus motivos.

Casualmente, poco después de la conversación, leí algo al respecto que me hizo rumiar el asunto. El libro en el que estoy enfocado ahora mismo es “Superficiales”, de Nicholas Carr. Habla sobre cómo los diferentes inventos han ido modificando nuestro cerebro. Hablando sobre la lectura en papel o en digital, pone una interesante ilustración:

Explica que pasar datos desde la memoria de trabajo a la memoria de largo plazo es como llenar una bañera con un dedal. Me parece una comparación muy acertada.

Entonces, juntando las ideas, el libro dice:

Cuando leemos un libro, el grifo de la información mana con un goteo constante, que podemos regular con la velocidad de nuestra lectura. Gracias a nuestra concentración en el texto, podemos transferir toda nuestra información o su mayoría, dedal a dedal, a la memoria a largo plazo y forjar las ricas asociaciones fundamentales para crear esquemas. Con la Red, tenemos muchos grifos de información, todos manando a chorros. Y el dedal se nos desborda mientras corremos de un grifo al otro. Sólo podemos transferir una pequeña porción de los datos a la memoria a largo plazo, y lo que transferimos es un cóctel de gotas de diferentes grifos, no una corriente continua con la coherencia de una sola fuente.

En otras palabras. Pretender aprender algo navegando por internet, mientras tienes la tv encendida y los niños peleándose a 2 metros tuyos, es una quimera.

Con este (y otros) argumentos, el libro defiende una lectura tranquila, con un libro en papel, para aprender de verdad.

Y sin embargo, yo leo con el móvil. ¿Por qué? Me explico.

Ventajas de leer en papel

Sin duda, leer en papel tiene ventajas con respecto a otros formatos de aprendizaje. La información se presenta de forma lineal, pero al mismo tiempo, al carecer de todo, de sonidos y de otras pistas, tu cerebro está obligado a imaginar. Parece que esa combinación es muy efectiva para aprender.

A muchas personas les apasiona tocar libros en papel. Y según algunos estudios, el hecho de que, mientras las letras pasan por tus ojos directas a la mente, tus dedos estén tocando papel y cuero, parece añadir algún ingrediente secreto para el aprendizaje.

Incluso parece que el olor del papel influye en cómo absorbemos la información.

Además, en un libro en papel, puedes potenciar el tacto tomando notas, subrayando o haciendo marcas. Todo manual.

Ventajas de un e-reader

Y entonces llegó el e-reader. La tinta electrónica permite leer casi como si fuera papel. Además, el tacto de muchos libros electrónicos es exquisito. Y podemos sumar algunas ventajas:

  • Pesa mucho menos que un libro en papel
  • Tienes muchos libros en el mismo dispositivo. Si te cansas de uno, no tienes que ir a la biblioteca a por otro. Lo tienes ahí mismo.
  • Se guarda automáticamente por dónde vas. No hay un marcador de cartón que puedas perder.
  • Puedes subrayar y anotar.
  • Muchos ereaders tienen función de diccionario, lo cual es bastante útil.

Hay que resaltar que ambos, libro en papel y libro en e-reader, te presentan texto para leer. Poco más.

Los libros electrónicos tienen algunas desventajas con respecto al libro en papel. Por ejemplo, no se puede dibujar libremente en sus páginas.

Pero hay un punto que marca la diferencia, al menos para mí, entre leer en papel y en digital: la búsqueda. Hablaré de esto después.

Ventajas de leer en el móvil

Y llegamos al móvil. Un móvil tiene todas las características de un ereader, y además:

  • Puedes leer en cualquier sitio y en cualquier momento. Siempre llevas el móvil encima.
  • Es más rápido. Todos los procesos (abrir el libro, pasar de página, buscar palabras…) son más ligeros que en un ereader.
  • Si el libro tiene enlaces (hipervínculos), puedes enriquecer todavía más la lectura.
  • Puedes compartir las citas, y copiar texto. Por ejemplo, cuando encuentro algo interesante, lo subrayo, y comparto con Google Keep. De esa manera, me aseguro de repasar más adelante esa información.

Es cierto que la pantalla de un móvil es más pequeña que la de un ereader o que la página de un libro estándar. Sin embargo, una vez que me sumerjo en la lectura, no veo ninguna diferencia. Al fin y al cabo, son letras igualmente.

Lo que peor llevo al leer en el móvil es la luz de la pantalla. El filtro anti-azul y el modo oscuro ayudan, pero aún así, no es comparable a la tinta electrónica. Ojalá algún día puedan montar móviles con este tipo de pantallas, y sin perder velocidad. Tiempo al tiempo, ya verás.

Un par de aclaraciones:

  1. Desde que el móvil haga algo distinto a mostrarte texto, tu concentración está perdida. Yo no uso notificaciones, a excepción del tono de llamada entrante. Por eso, cuando voy a leer, pongo el no molestar o el modo avión.
  2. Yo leo para aprender, no para entretenerme. Eso sí, aprender me entretiene. Por eso, lo que busco no es una experiencia de lectura agradable, como quien lee para quedarse dormido. Lo que yo quiero es tener un aprendizaje efectivo.

En resumen, desde el punto de vista del aprendizaje, para mí, leer libros en el móvil es mucho más efectivo que leer en papel o con un e-reader.

Estoy de acuerdo en que la red está haciendo mucho daño al aprendizaje, aún con sus ventajas. Pero no creo que leer un libro en el móvil sea un problema en este sentido.

Creo que concentrarse en el texto es perfectamente equiparable a llenar mi bañera mental a base de dedales. No solo leo mucho más tiempo. Además, las diferentes funciones me permiten ampliar el texto y guardar algún dedal a mano para repasarlo con calma.

Eso es, precisamente, lo que hice para redactar este artículo. 3 notas en google Keep sacadas de un libro.

¿Cómo lo ves?