Ponte al volante

¿Te mareas en el coche? Yo siempre fui de los que se marean. Me mareaba en el coche, en la guagua (el autobús), y por supuesto, en los barcos. Incluso en una ocasión, me mareé en un avión.

Por supuesto, busqué muchos remedios para el mareo. Que si mirar al horizonte, que si unas pastillas que te quitan el mareo pero te dejan atontado todo el día, que si los chicles, que si los «kikos»… A veces calculaba el tiempo de trayecto y me proponía aguantar la mitad para convencerme que si había podido con eso, podría con la otra mitad.

La mejor solución para el mareo es ponerte al volante

Pero algo que me llamó la atención es que cuando aprendí a conducir, se acabó el problema. Obviamente, no me refiero a «conducir» un barco o un avión. Ahí sigo usando trucos, aunque con la práctica terminas acostumbrándote.

Me refiero a que cuando te pones al volante de un vehículo, se te olvida el mareo. Esto demuestra que una parte importante de la causa del mareo es psicológica.

El caso es que en la vida sucede lo mismo. A veces nos sentimos fuera de juego, como si nos hubiesen metido tequila en los 2 litros de agua que por lo visto hay que beber todos los días; como si hubiese un terremoto que durara moviendo el suelo varias semanas. Nos viene un problema tras otro, nuestro jefe nos pide más de lo acostumbrado, tenemos 200 citas pendientes, y los correos se acumulan en una especie de competición de a ver quién nos manda más correos sin sentido.

¿Solución? Ponte al volante.

Cuanto más tardes en asumir la responsabilidad, más mareado vas a estar.

Las ventajas de asumir la responsabilidad

Asumir la responsabilidad te va a permitir varias cosas:

  • Olvidarte instantáneamente del mareo. Pensamientos tipo «todo me pasa a mí», o «No sé qué hacer» se te olvidan cuando estás al volante. Te sentirás libre.
  • Aunque no puedes abrir semáforos con la mente, tendrás bastante control sobre lo que haces y sobre lo que decides no hacer.
  • Puedes decidir a dónde vas a llegar y qué ruta escogerás.
  • Es más fácil cambiar de rumbo. La forma más sencilla de girar es cuando ya estás en movimiento. Cuando estás parado, por más que gires el volante, el coche seguirá en el mismo sitio.
  • Asumir la responsabilidad te permite ir a ti, pero a veces, en el coche hay más personas. Así que podrás llevar a su destino a otros que dependen de ti, como tu familia.
  • No todo se trata de «responsabilidad». También puedes disfrutar de conducir. A mucha gente le encanta.

Aprende a conducir

¡Ups! Se me olvidó algo importante. ¿Sabes conducir?

Si es así, probablemente te acuerdes del tiempo que pasaste aprendiendo. En España es algo complicado. Yo suspendí el examen práctico 3 veces. Por tonterías; tampoco atropellé a nadie ni nada parecido. Es un proceso largo, pero cuando por fin te dan la «Ele» de novato te sientes como un conductor de Fórmula 1.

Poco a poco vas teniendo más experiencia. Y llega un momento en que tienes tanta práctica que podrías llegar a tu trabajo casi sin pensar. ¿Te ha pasado alguna vez tener que dar un par de vueltas a la rotonda porque llevabas varios minutos circulando sin pensar siguiendo una ruta habitual para ti?

¿A dónde quiero llegar?

Pues que para poder conducir y librarte del mareo, debes aprender y practicar.

Aprende un método de organización personal para librarte del mareo mental

En el caso de la organización personal, aprender un método es imprescindible, no solo para tomar decisiones efectivas, rápidas, que te permitan llegar a tu destino y cumplir tus metas, sino también para librarte del mareo cognitivo que resulta de no pensar. Date cuenta de que muchos a nuestro alrededor no deciden, simplemente obedecen.

Tener un método como C.A.R. te permite capturar la información, analizarla para decidir qué hacer, y finalmente, ejecutar las acciones elegidas.

Además, con el tiempo, el proceso se hará tan automático que no te costará trabajo. Simplemente será un hábito más, como conducir.

¿No te parece que esto tiene sentido? ¡Estás conduciendo tu vida! ¿Hay acaso mejor solución para el mareo y el letargo?

Resumiendo

Al igual que ponerte al volante te permite librarte del mareo, aprender y practicar un método de organización personal te ayudará a despertar del letargo y a tener el control de tu vida, decidiendo a dónde quieres llegar. Así que, ¿te gusta conducir?