¿Qué es lo peor que has hecho por dinero?

Me gustaría que pensaras en la pregunta del título: ¿qué es lo peor que has hecho por dinero?

¿Fue algo peligroso? ¿Tal vez vergonzoso? Quizá estés rebuscando en los archivos de tu memoria para rescatar algo muy fuerte, en plan «robar un banco» o «vender a algún familiar para cerrar un trato».

No sé si habrás encontrado algo digno de anécdota de abuelo. Pero… espera. Hay truco. Cuando intentamos responder preguntas que implican un periodo de tiempo, solemos buscar eventos, no repeticiones. Me di cuenta de esto por un meme que un amigo me enseñó. En él aparecía la pregunta del título, pero la respuesta era muy diferente de un guión de cine. Decía: «levantarme temprano para ir a trabajar».

Obviamente, la frase jugaba con la ironía. Levantarte temprano un día no es grave. Ahora, madrugar sin haber dormido bien, y hacer de esto un hábito durante años, es un suplicio.

Y aquí está el punto. ¿Cuántos pequeños sacrificios hacemos por el trabajo (por el dinero) día tras día? Comer mal, levantarnos sin respetar nuestros ritmos circadianos, mentir (da igual que sean mentirijillas), humillarnos ante clientes egoístas o jefes maltratadores, robar el tiempo que debemos a nuestra familia…

Claro, sé que hay que trabajar para poder pagar las facturas a fin de mes. La mayoría de nosotros no va a poder vivir como hippies en una montaña perdida. Entonces, ¿a dónde nos lleva la pregunta y la respuesta del meme?

En realidad, muchos de esos pequeños sacrificios que hacemos por el trabajo, pueden ser vistos como pequeñas decisiones. Y sí, sé que esto no te va a gustar. Son tus decisiones.

  • La empresa puede decirte que empiezas a las 4 de la mañana. Mal asunto. Pero tú puedes ir a la cama a las 8 de la tarde.
  • Tu jefe te puede decir el típico «dile que no estoy». Pero tú puedes responder «ahora mismo no está disponible».
  • Te pueden ofrecer horas extras. Pero tú puedes mejorar tu presupuesto, organizar mejor tu tiempo, y equilibrar tus deberes de trabajo con los familiares.
  • Un cliente o un jefe puede intentar abusar de ti. Pero tú puedes desarrollar tus habilidades y ser cada vez más valioso en tu empleo, hasta que nadie se atreva a meterse contigo.

Seguro que se te ocurren más ejemplos.

La pregunta del título puede llevarnos de paseo a sitios interesantes. Sobre todo porque contiene una estructura cada vez más rara: se incluye tu persona. Aquí no hablamos de lo que otros han hecho, sino de lo que tú has hecho. Es un «déjame a mí, que me voy a hacer responsable de esto».

Ahora que tenemos otra perspectiva de la pregunta, ¿qué es lo peor que has hecho por dinero? Y… ¿qué vas a hacer para solucionarlo?