Libros vs blogs

Libros y blogs como métodos de aprendizaje

Tabla de contenidos


En marzo de 2019 escribí un artículo titulado “No leeré más libros”. Ahí explicaba que siempre me gustó leer libros. He leído mucho y de muchas temáticas. Pocas novelas, eso sí. Pero desde que publiqué este artículo, no he leído más libros. ¿Cuáles han sido las conclusiones del experimento?

RESUMEN DEL AUDIO:

En este artículo también daba razones por las que dudaba de que leer libros fuese un método de aprendizaje realmente eficaz (comparativamente hablando con videos, audios, blogs, acciones, conversaciones…). También hablaba de la lectura orgánica, el sesgo del autor o el ego del lector. Dejaré enlace.

El caso es que desde entonces no he leído libros. Lo dejé parado. Me suscribí a un montón de blogs vía Feedly (hablar de la aplicación; dejaré enlace)

Han pasado casi 3 meses, y me gustaría compartir qué tal ha ido.

Aviso: es algo que no se puede medir de forma numérica. (Lo mido en sensaciones y frases twitteables)

Ventajas y desventajas de los blogs:

La mayoría del contenido de los blogs a los que estoy suscrito no me han aportado mucho más de lo que ya sabía. Se repiten las temáticas, y los contenidos. Sí hay alguno que disfruto leyendo. Anotaciones, frases para twittear, cosas que me llevo… poco.

Es fácil de leer. La sensación de ir marcando como leído en Feedly está muy bien, pero a veces me he sentido obligado a dejar la lista vacía (inbox zero)

Los blogs, salvo algunos muy específicos, no me han dado continuidad. Escriben cuando quieren de temas diversos. No es lo mismo que un libro, que trata del mismo tema todo el tiempo que estés leyendo.

He disfrutado comentando e interactuando con algunos de ellos. Intento aportar, pero algunos no los publican o lo hacen muy difícil. Personalmente, pienso que deberían estar abiertos.

Ventajas y desventajas del libro:

Si es bueno, en 5 minutos de lectura ya he anotado un montón de cosas (frases twitteables).

Al leer de forma orgánica, si te gusta lees lo que quieres, puedes pasar más alante… Pero si no te gusta, lo dejas y listo. Esto es más difícil con un blog. Tienes que desuscribirte, y a mí me da pereza. Quizá porque yo también tengo suscriptores y no me gusta cuando dejan de leerme.

Una desventaja de los libros es que no puedes interactuar con el autor. Es más complicado. He tenido suerte, porque en un par de ocasiones he compartido algún libro citando al autor, y este me ha respondido. Un caso fue el de Rubén Turienzo, autor del pequeño libro de la motivación (excepcional, por cierto)

Conclusiones:

La sensación es que leer libros sí es un buen método de aprendizaje. Quizá la cuestión no es si aprendes más o menos, sino cómo aprendes. Es decir, si quieres resolver un problema, aprender algo muy concreto, responder una pregunta, lo ideal sería hacer una búsqueda en internet. Pero como método de especialización, para aprender una temática, mejor un libro. Además, te aporta esa sensación que solo dan los libros. El blog se queda a medias de las dos cosas.

📚 Si te gusta leer libros, necesitas disponer de un buen catálogo. Una buena opción es Kindle Unlimited, con más de 1 millón de libros que puedes disfrutar en cualquier dispositivo con la aplicación gratuita de Kindle. Y si prefieres audiolibros, tienes la opción de Audible. Mas de 90.000 títulos, sin anuncios y con contenidos descargables. En ambos casos, tienes una prueba gratuita de 30 días para decidirte.

Decisiones:

Voy a reducir drásticamente la lista de blogs que sigo. Seguiré leyendo libros y también blogs. Variaré, quizá entre semana libros y fin de semana, blogs. (Haré pruebas)

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FRASE ÉPICA:

“Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar” – Bertrand Rusell Clic para tuitear

Sobre el autor de esta entrada

Jaír Amores
Mi nombre es Jaír y soy de la cosecha del 78. Estoy felizmente casado; tenemos dos preciosas hijas, y vivimos en Las Palmas de Gran Canaria, España. ¡Sí! ¡El paraíso! Desde muy chico, ya me atraía la efectividad. Disfrutaba haciéndome un horario, automatizando tareas. Y… no sé si a ti te ha ocurrido también: me daba cuenta de muchas cosas que podrían hacerse mejor. Me sigue pasando, por cierto. Estoy convencido de que la efectividad y la productividad personal son fundamentales, pero… sin olvidar las cosas importantes de la vida. Porque, ¿de qué serviría mejorar si no nos hace más felices?