Según algunos estudios, el 80% de los traders pierde dinero, y solo un 1% gana de forma consistente. No sé si alguna vez has tonteado con la inversión, y si te ha ido bien o no. Precisamente, en el parón que hice en el proyecto, dediqué bastante tiempo a aprender y a probar diferentes tipos de inversión. Es un tema que me fascina y que en el pasado había tocado levemente.
Uno de los problemas que veo en la inversión es el concepto que la mayoría de la gente tiene. Muchos piensan que una inversión es renunciar a algo hoy esperando obtener más en el futuro. Y teóricamente, es correcto. Sin embargo, hay un concepto mucho mejor para invertir que te va a asegurar ganar (casi) siempre.
Por qué tanta gente pierde dinero invirtiendo
El problema con la inversión es que, para que algo te de un rendimiento positivo, ya sabes, tienes que comprar barato y vender caro. Es fácil de decir, pero muy complicado de llevar a la práctica.
Como no existe una bola de cristal que te diga lo que pasará mañana, por muy barato que parezca algo, mañana puede bajar más. Y al contrario.
Además, para saber si realmente algo que puedes comprar está «barato», debes tener un conocimiento detallado del producto. Un conocimiento superior al resto de gente que podría comprar el mismo producto que tú, y no lo ha hecho. El punto está en ver algo que los demás no han sabido ver.
Por otro lado, en los mercados financieros, hay tantos actores, incluyendo potentes algoritmos e instituciones con ventajas competitivas, que es muy difícil ganar. Al final, aunque no es un juego de suma cero totalmente, sí que alguien tiene que comprar para que otro venda.
Por supuesto, si ya tenías muchos recursos, pues «el dinero llama al dinero», y te será bastante más fácil. También, si te dedicas 100% al tema, le echas horas, y tienes capacidades, quizá puedas hacer de la inversión un trabajo real. En el resto de casos, creerse más listo que el mercado es una soberana idiotez que solo te llevará a colorear de rojo tus finanzas.
Una hamburguesa en vez de dos
Entonces, ¿no hay manera de invertir y tener una mínima garantía de que te vaya bien? En realidad sí, pero hay que cambiar la definición de inversión.
Habíamos dicho que invertir es «renunciar a algo hoy esperando obtener más en el futuro». Y aquí está el problema. Que esperas más. La realidad es que una inversión te puede dar menos. Y entonces, habrás perdido el juego.
Piensa en otro concepto: el gasto. Quédate solo con lo de «renunciar a algo hoy». Si tu te gastas 20€ en una hamburguesa, no esperas obtener más en el futuro, porque no lo ves como inversión. Sí, te puede saber a gloria, la experiencia será una pasada, pero al final, no hay un rendimiento monetario, aunque tu sí que pusiste tus 20 euracos en la mesa. Una hamburguesa es un gasto.
Ok, imagina ahora que tienes dinero para comprar 2 hamburguesas. Pero solo compras una. Con los otros 20€, compras algunas participaciones de un ETF del SP500. Y tratas eso como una hamburguesa. Es decir, como un gasto. No esperas nada. Pasan dos meses, y… mala suerte, compraste en un mal momento, ha habido un crash, y los 20€ están perdiendo un 25%. Pero a ti te da igual. De hecho, no deberías ni mirarlo. Porque fue un gasto. Era una hamburguesa que ya te comiste. Desapareció.
Pasan 2 años, y… ¡magia! Te da por mirar el ETF del SP500, y resulta que has ganado un 30%. De nuevo, te da igual, porque la hamburguesa ya te la comiste. Así que no vendes, no haces nada.
¿Qué ha cambiado?
¿Qué ha cambiado? Pues que, si la inversión era en un producto de calidad, el paso del tiempo te dará rendimientos. La mayoría de la gente hace inversiones por codicia. Y suele vender por miedo a perder. (Hay un indicador muy interesante que usa estos dos extremos) La gente espera beneficios lo más rápido posible. Y como no los obtiene en el corto plazo, venden con pérdidas.
Sin embargo, el largo plazo suele dar rendimientos increíbles. Encima, como no los esperábamos, la ganancia sabe todavía mejor. Piensa que esa hamburguesa, si la compraste en el año 2000 a 20€, ahora valdría unos 170€. Y si, cada mes añadiste otros 20€ (una hamburguesa al mes), ahora tendrías más de 15.000€.
Por supuesto, al igual que eliges una hamburguesa, y no te conformas con cualquiera que te ofrezcan, también hay que elegir muy bien en qué producto de inversión vas a gastar. Por ejemplo, (y esto no es consejo de inversión), a mí me gustan los índices americanos porque pienso que, si las mejores empresas de EEUU pierden dinero a largo plazo, es muy probable que el mundo entero esté mucho peor. Es solo una forma, hay muchas más (BTC, oro, crowfunding inmobiliario, dividendos, opciones…).
Al considerar la inversión como un gasto, cambian también otros conceptos. Por ejemplo, ya no gastas lo que no puedes perder. Puedes reservar un porcentaje de tu presupuesto, al igual que lo calculas para la compra, o para hamburguesas. Si todos los meses, en vez de comerte 2 hamburguesas, te comes una, y el resto de presupuesto lo destinas a inversión, pues imagínate a lo tonto, todo lo que estarías acumulando a largo plazo.
Otro punto más. Al considerar la inversión como un gasto, si la cosa se da mal, y pierdes todo lo que invertiste, pues tampoco pasaría nada grave. Como tu economía no depende de la inversión, sino de tus ingresos mensuales, en realidad, no habrías perdido nada. Por cierto, esta mentalidad te permite invertir en productos de riesgo, siempre sabiendo lo que se hace, claro. Recuerda que muchas veces, riesgo es ausencia de conocimiento.
¿La inversión no se recupera nunca?
Entonces, ¿cuándo saco rendimiento de mi inversión? ¿cuándo saco la pasta? Recuerda que ya te comiste la hamburguesa. No se saca. No se rebalancea. No se cambia de fondo. Simplemente, se mantiene.
Una cosa importante sobre las inversiones. Los dos mayores enemigos de una inversión son las comisiones y los impuestos. Al comprar, depende del tipo de inversión, pagarás comisiones y quizá impuestos, aunque los impuestos son más bien sobre ganancias. Al vender, volverás a pagar comisiones, y ahí sí que no te libras de pagar impuestos. Por eso, si compras y no vendes, te ahorras un montón de dinero, y permites a la inversión crecer y crecer.
Por supuesto, si hay una necesidad urgente, tira de donde sea, aunque lo ideal sería tener un fondo de emergencias. Y claro, si ya tienes un patrimonio enorme, o bien te has jubilado y quieres disfrutar de algún capricho, puedes sacar del beneficio acumulado.
En resumen:
A menos que te dediques de forma profesional a la materia, va a ser muy difícil que ganes al mercado. Por eso, para muchas personas, el largo plazo y la paciencia en la inversión es el precio para que haya beneficios.
Un cambio de paradigma al considerar la inversión como un gasto, como si fuera comerte una hamburguesa, sin esperar nada a cambio, puede marcar la diferencia.
Y sinceramente, tampoco hace falta comer tantas hamburguesas, ¿no?