El guerrero impecable y la importancia personal

¿Eres alguien impecable? Bueno, si estás pensando en el antiguo uso de esta palabra y su relación con el pecado, no encontrarás la respuesta aquí. No, más bien hablamos del significado actual del término “impecabilidad”. Decimos que algo es impecable cuando está muy bien hecho. Al menos, no le encontramos defectos dignos de mención.

Un trabajo impecable es relativamente fácil de conseguir. Es un 3 en la escala de la hamburguesa. Pero, ¿podríamos calificar a alguien de impecable?

Virginia, desde Telegram, me mandó unos extractos de un libro de Carlos Castaneda. Gracias Virginia por el detalle. No he leído el libro, y por eso no me atrevo a recomendarlo, pero sí me llamaron mucho la atención algunas frases.

Los hábitos de los semejantes

“El guerrero debe, pues, ser cazador para no ser cazado. ¿Y qué caza el guerrero? Sus propias debilidades, es decir, su tendencia a dejarse arrastrar por los hábitos de sus semejantes”.

¿Hablamos de guerreros? Sí. Al fin y al cabo, tú y yo estamos luchando día tras día contra muchas cosas. Pero lo que me interesa del párrafo es la palabra “hábitos”. Todo ser humano tiene hábitos. Llámalos rutinas, manías, vicios, costumbres, o como quieras. Son una serie de acciones que repetimos con frecuencia. Nuestra vida se compone de hábitos.

El punto es que no deberías dejarte arrastrar por los hábitos de otros. Esto implica dos cosas:

  • No imitar los hábitos de otros (en muchos casos, de poca utilidad para ti).
  • Construir tus propios hábitos.

Bien. Ya tenemos una primera idea para ser alguien impecable: construye sus propios hábitos, independientemente de lo que hagan los demás.

El uso de la energía

La impecabilidad no es otra cosa que el uso adecuado de la energía. Todo lo que yo te digo no tiene un ápice de moralidad. He ahorrado energía y eso me hace impecable.

¿Cómo? ¿Energía? Hábitos… y ahora energía. Está claro que no hablamos de pecados. De hecho, la cita excluye aquí la moralidad. Estamos hablando de eficiencia: gastar menos recursos. Uno de los recursos que disponemos es la energía. Es lo que nos falta cuando estamos cansados. Es eso que reponemos cuando comemos o cuando dormimos. Es ese ciclo que reactivamos cuando hacemos ejercicio, y que activamos cuando algo hace click en nuestro corazoncito y nos motiva a pasar a la acción.

La energía es finita. Y este es un punto que pocos sistemas de organización personal tienen en cuenta. Una cosa es programar el día perfecto, y otra muy distinta es tener fuerzas para lograrlo. Obviamente, a medida que vas planificando y viendo los resultados, podrás ajustar las diferentes acciones a tu modelo de energía.

Ser impecable, entonces, se resume a haber hecho lo correcto, sin haber desperdiciado la energía. Esto es vital para un guerrero, que de pronto se tenía que enfrentar a una emboscada extra, que no había tenido en cuenta, o a sanar una herida del último combate.

En nuestro día a día, ese extra de energía que dejamos en reserva, puede servirnos para una tarea de última hora, para avanzar en un proyecto, o para jugar con nuestros niños en vez de tirarnos en el sillón porque nuestra mente está hecha papilla. Porque sí, hablamos del cuerpo y también de la mente. Todo gasta energía.

Bien. Segundo punto: Gasta tu energía de forma eficiente. Eso te hará impecable.

Listas de intereses

Los guerreros hacen inventarios estratégicos. Hacen listas de sus actividades y sus intereses. Luego deciden cuáles de ellos pueden cambiarse para, de ese modo, dar un descanso a su gasto de energía (considerando un mínimo del consumo de la energía y un máximo rendimiento).

“[…] el inventario estratégico sólo abarca patrones de comportamiento que no son esenciales para nuestra supervivencia y bienestar (y, por consiguiente, hay que eliminar).

Gracias Virginia. Elegiste las citas correctas. Ok, volvemos a hablar de energía, pero desde otro sitio. Ya no se trata solo de ahorrar energía en las actividades diarias. Pasamos a otro nivel: intereses. Un guerrero hace una lista de intereses para rentabilizar sus esfuerzos. ¡Efectividad total! ¿Te suenan las dos listas de Warren Buffett? ¿El cuadrante importante-urgente?

La cuestión es que no puedes dedicarte a todo. El tiempo es limitado, y tus energías también. Por eso, tendrás que elegir a qué te vas a dedicar. Esto incluye decir NO a algunas cosas que te gustan mucho, pero que te gustan menos que lo que más te gusta.

El autor habla aquí de “patrones de comportamiento”. De esta forma relaciona intereses con hábitos. Tiene sentido. Si te gusta ver fútbol, probablemente hayas generado un patrón de comportamiento. Quizá algo así como LLEGO DEL TRABAJO – ESTOY CANSADO – VOY A LA NEVERA – PILLO UNAS ACEITUNAS Y UNA CERVECITA – ME TIRO EN EL SOFÁ – ENCIENDO LA TV Y BUSCO EL CANAL DE FÚTBOL – ENTRO EN MODO OFF HASTA LA HORA DE ACOSTARME.

La cuestión es si ese patrón de comportamiento es esencial para tu supervivencia y bienestar. Si no lo es, la solución no está en eliminar el hábito, sino en eliminar el interés. Y para eso, tendrás que buscar otros intereses que sí estén más alineados con la supervivencia y el bienestar.

Genial. Tenemos otro punto más: para ser impecable debes elegir tus intereses.

La importancia personal

“En los inventarios estratégicos de los guerreros, la importancia personal figura como la actividad que consume la mayor cantidad de energía, y que por eso se esforzaban por erradicarla.

Una de las primeras preocupaciones del guerrero es liberar esa energía para enfrentarse con ella a lo desconocido. La acción de recanalizar esa energía es la impecabilidad.

La expresión “importancia personal” bien puede sustituirse por “ego”. En otro extracto que encontré decía lo siguiente:

“La confianza de un guerrero no es la confianza del hombre común. El hombre común busca la certeza en los ojos del espectador y llama a eso confianza en sí mismo. El guerrero busca la impecabilidad en sus propios ojos y llama a eso humildad. El hombre común está enganchado a sus prójimos, mientras que el guerrero sólo depende de sí mismo. Tú buscas la confianza del hombre común, cuando deberías buscar la humildad del guerrero. Hay una gran diferencia entre las dos. La confianza implica saber algo con certeza; la humildad implica ser impecable en los propios actos y sentimientos.”

Así, el guerrero del que nos habla el autor elimina el ego por ser muy poco efectivo. Para una persona con ego, su motivación es extrínseca. Depende de lo que opinen los demás, de ser valorado, y eso le frena. El guerrero simplemente lo hace lo mejor que puede y sabe. La ironía es que, con frecuencia, es el guerrero el que suele ser admirado.

Termina otro párrafo diciendo: “Para un guerrero, sólo hay tiempo para su impecabilidad; todo lo demás agota su poder, la impecabilidad lo renueva.”

Bueno, tampoco queremos ser robots. Recordemos que en la lista de actividades estaba supervivencia y bienestar.

Así que tenemos un cuarto punto: para ser impecable debes esforzarte por eliminar el ego.


Juntando el puzzle, tenemos 4 puntos muy interesantes:

  • Construye tus propios hábitos, sin importar cuáles sean los hábitos de los demás.
  • Gasta tu energía de forma inteligente.
  • Haz un inventario de intereses que te aseguren supervivencia y bienestar.
  • Esfuérzate por eliminar el ego; es poco efectivo.

Todo esto te llevará en brazos hacia un destino: la impecabilidad. Cometerás errores, claro que sí. Pero podrás estar satisfecho, satisfecha, de haber hecho lo que elegiste, de la mejor forma que pudiste.

Termino con una frase inspiradora del propio autor:

“La libertad que un guerrero tiene, es actuar impecablemente, o bien actuar como un imbécil.”

*Imagen de cabecera: Devanath en Pixabay