Exprésate sin filtros

¿Cuántas veces te ha pasado querer decir algo y morderte la lengua? Esa brecha entre lo que deseas decir y lo que terminas haciendo te puede carcomer por dentro hasta que terminas estallando. Hay básicamente dos soluciones con las que puedes decir lo que quieras, sin filtros.

(Casi) siempre hablamos con filtros

Hay personas con muy poco auto-control, que hablan sin tapujos. Dicen que son «francos», pero la realidad es que entre su mente y su boca hay un acelerador, cuando debería haber un freno.

En un mundo buenista, donde solo por hacer una mueca, puedes acabar cancelado, parece sensato guardar la compostura. Y seamos honestos, ser asertivo es otra forma de hablar con filtros. Además, no todo el mundo merece tu opinión.

Para colmo, los pensamientos son incontrolables. Nadie sabe de dónde surgen. Algunos son tan tremendamente feos, que hasta a nosotros mismos nos da vergüenza escucharlos. ¿Te imaginas encima permitirles salir a la calle?

Incluso cuando alguien escribe, como es mi caso, de alguna manera se retiene por respeto a los destinatarios. A mí me sirve para comprender, para entenderme mejor, para ordenar ideas. Ahora bien, antes de publicar, al menos le hecho una revisada. No hay necesidad de ofender a nadie, y menos cuando la temática no se lleva bien con asuntos polémicos.

Al final, nos importa lo que los demás opinen. No decimos lo que pensamos porque no queremos quedar mal, o bien deseamos un objetivo. Soltar lo primero que se nos ocurre es una mala idea. Es la mejor fórmula para el desastre. De hecho, las pocas veces que hemos hablado sin tapujos, hemos terminado arrepintiéndonos.

Por qué hablar sin filtros

Necesitamos expresarnos. Por eso, muchas veces nos desahogamos con un amigo de confianza. Que está bien, aunque es un peligro si mañana ya no es tan amigo. Y aún así, todavía aplicamos un ligero filtro.

Así que crece en el interior la urgencia de soltar eso que llevamos tiempo pensando. Nos encantaría decirle 4 cosas, y ver cómo se le queda la cara. No hacerlo nos hace sentir cobardes, o egoístas porque no hemos defendido una causa ajena.

Si no hablamos, callamos, pero igualmente se nos nota. No hemos hecho ni un gesto, y la persona criticada en secreto nos pregunta: «¿Estás bien? Te noto raro».

Sin una válvula de escape, todo ese cúmulo de sentimientos negativos termina por hacer daño.

2 maneras de hablar sin filtros sin consecuencias

El punto ideal sería expresarnos sin miedo a que hubiese una mala reacción, a que se volviera en nuestra contra.

Pues bien, hay 2 maneras de hacerlo. Una es hablando y otra, escribiendo.

  • Al escribir, plasmamos lo que pensamos. El truco es hacerlo para ti mismo. Una especie de diario, pero de todo aquello que pensamos y que no diríamos a nadie. Se dice de algunos personajes famosos que escribían cartas a sus «enemigos», poniéndoles verdes, y que luego las tiraban a la chimenea sin dejar rastro. Sin duda, una interesante forma de hablar sin filtros, desahogarse, y regresar al mundo real.
  • La otra manera es hablando en voz alta, como si estuvieras en una conversación de verdad. Voy a hacer una confesión. Algunas veces, mientras voy en el coche solo, paro el podcast que esté escuchando y me pongo a hablar en voz alta, representando una conversación sobre algún tema polémico. (Supongo que los otros conductores creerán que estoy hablando por el manos libres… espero). Incluso pruebo varios escenarios, con respuestas diferentes. Lo curioso es que, en más de una ocasión, termino pensando: «si es que no merece la pena». Entonces, siento un alivio enorme.

En ambos casos, hablado y escrito, lo que nos libera es la seguridad de que nadie nos está escuchando. Es un engaño mental, un truco de magia. Has podido expresarte sin filtros, sin que haya nadie al otro lado. Puedes dejar ir.

CONSEJO EXTRA: Al expresarnos, no tenemos un solo filtro, sino una serie de capas distintas que varían dependiendo la motivación. Por ejemplo, cuando lancé la academia y dejé mi trabajo, había un objetivo que lo cambiaba todo: tenía que cobrar por servicios. Hay innumerables filtros basados en origen en miedo y en el ego. En teoría, si los eliminas completamente, debería quedar el amor como única motivación. De conseguirlo, podrías hablar sin filtros y además, sin miedo a consecuencias negativas.

En resumen:

Decir lo que piensas o callar, esa es la cuestión. Como en muchos otros casos, se trata de encontrar el equilibrio. Ni soltar todo lo que se te ocurre, ni guardarlo como si la cabeza nunca se llenara.

Necesitamos expresarnos. Y básicamente, podemos hacerlo de 2 formas: escrita y hablada. Ambas son válidas para hablar sin filtros, siempre que se quede ahí, como un correo mandado y archivado. Si nunca lo has hecho, te animo a probarlo. Lo mismo te liberas de unos cuantos kilos de lastre.

5 comentarios en «Exprésate sin filtros»

  1. Muy interesante!! Si bien es cierto q había escuchado lo de «escribir para soltar», nunca antes lo había visualizado como lo hice con este artículo. Ver el lado práctico me ha hecho planteármelo, así que….. Sí… Creo q lo probaré…!!
    Muchísimas Gracias!! Artículos como estos nos ayudan a mejorar cada día aunque sea ese 1% q necesitamos a fin de lograr grandes cambios en nosotros mismos a futuro.
    SALUDOS!!

    Responder
  2. Me gustó mucho este artículo. Como dices, escribir es liberador. Creo que necesario. Siempre que me he sentido muy mal he escrito. Pero hace más de un mes, estoy haciendo el morning pages (páginas matutinas) consiste en escribir 3 páginas diarias en la mañana, antes de toda actividad. Empecé a hacerlo porque escuché en un podcast que es bueno. En un principio no lo notas tanto, pero a medida que va pasando el tiempo ves los beneficios. Merece la pena despertarse 10 minutos antes para dedicar este ratito a soltar lo que está en tu cabeza. Lo bueno de esta escritura es que no te tienes que esforzar para que suene bien, porque no es para volver a leerlo, simplemente escribir, soltar lo primero que te viene a la cabeza. Incluso eso de: “tengo sueño”. Una vez que empiezas, sale ahí todo lo que te preocupa, lo que tienes que gestionar en el día, lo que ayer te dolió. Y cuando lo sueltas todo, empiezas el día sin ruido mental.
    Otro beneficio es que mientras escribes sobre una situación en la que no paras de darle vueltas, te ayuda a organizar las ideas, a verlo desde otra perspectiva, y en muchas ocasiones, se te ocurre alguna solución, te resuelves a actuar de una manera, o como dices tú, a veces te das cuenta que no merece la pena prestar demasiada atención, y si no lo escribes, no se te hubiese ocurrido.
    Por cierto, me hizo mucha gracia eso de que hablas solo en el coche. Lo veo mucho en otros conductores e intento pensar que hablan con el manos libres jajajaja.

    Responder
    • Wow… Esto nunca lo había escuchado, lo del morning pages…
      La verdad es q parece algo muy interesante, y como dices debe ser sumamente liberador … Se lo voy a plantear a mi madre, se q le haría mucho bien si lo pone en práctica como un recurso psicológico para liberar la ansiedad. La veo como una excelente herramienta.
      Gracias por compartirlo….

      Responder

Deja un comentario