El poder de lo real en un mundo efímero

En mayor o menor medida, todos somos conscientes de que vivimos en un mundo efímero, fugaz. La mayoría de las cosas que suceden no tienen un impacto permanente, ya no solo en las vidas de otros, sino incluso en la de los protagonistas. Intenta, por ejemplo, recordar lo que hiciste hace una semana a esta misma hora. O lo que comiste hace un mes, este mismo día.

La moda de crear cosas efímeras

Evidentemente, hay una escala de importancia. No todo lo que sucede puede ser tan impactante como para cambiarte la vida. Supongo que esto es bueno, y nos permite apreciar las cosas realmente importantes.

El problema es que parece que hay una tendencia a crear un montón de cosas con la intención explícita de que duren poco y tengan poco impacto. Hablo de todo tipo de creaciones y situaciones.

  • Los fuegos artificiales. Por más espectaculares que sean, es algo que dura muy poco, en lo que se gasta mucho dinero y que se olvida fácilmente. No estoy en contra de que haya fuegos artificiales. Realmente es algo que me gusta. Aquí en donde vivo, en Gran Canaria, solemos ir en familia a sitios elevados desde donde se ven los fuegos. A veces hemos hecho caminatas nocturnas para poder disfrutar del momento.
  • El contenido de las redes sociales. La moda de las stories es quizá un ejemplo perfecto de algo efímero. Algunas personas dedican mucho tiempo a generar un mensaje con fotos, videos y todo tipo de artilugios, para que simplemente desaparezca después de 24 horas.
  • Las noticias. Aunque hay noticias que trascienden, hasta las más graves permanecen en primera plana tan solo uno o dos días. No importa tanto llegar al fondo de la cuestión, ni sabes qué origino el problema o cómo solucionarlo, sino que se cautive al público con algo nuevo y todavía más impactante.

Para colmo, situaciones que sí estaban hechas para durar mucho tiempo, se transforman de tal modo que puedan o hasta deban durar poco.

  • Los objetos tipo «usar y tirar» o de «un solo uso». Parece que se está mejorando mucho en cuestión de reciclaje, pero aún así, hay que reconocer que se nos había ido de las manos tantos tipos de objetos hechos para un uso efímero. Vasos, platos, cubiertos, servilletas, ¡cámaras de fotos!
  • Relaciones personales. Quizá es la cara más fea de una vida efímera. Es terrible sentir que alguien a quien considerabas un amigo simplemente estaba contigo porque le interesaba o porque se lo pasaba bien. Pero luego, cuando ya no era divertido o encontró nuevas opciones, simplemente te abandonó. Cuando esto sucede con tu pareja los sentimientos son aún peores.

Seguro que se te ocurren muchas ideas sobre cosas que duran demasiado poco, y tampoco es mi objetivo en este artículo hacer un listado. La idea es que si nos llenamos de lo efímero, viviremos vidas efímeras y sin sentido.

Por eso, ¿cómo elegir lo real en vez de lo efímero?

Algunas ideas para vivir de forma más real

El filtro para evitar llenarnos de actividades efímeras es hacernos las preguntas: ¿por qué? y ¿para qué? El por qué nos dará la motivación, y el para qué nos dirá los resultados deseados.

Si la motivación no es potente, y si los resultados no son importantes, quizá puedas olvidarte de eso por el momento.

Aquí van algunas ideas de actividades reales:

  • Publica un blog. Puedes hacerlo en alguna plataforma gratuita como WordPress o Blogger, o en redes sociales. También puedes crear un canal de Telegram. Pero ten en cuenta que ni el contenido ni la plataforma serán tuyas. Una opción mejor es tener tu propio servidor y nombre de dominio. El dominio (el nombre de tu web) te puede costar 9$ al año, y un servidor de calidad (los ordenadores que guardarán las 24 horas tus contenidos) pueden costarte entre 10-15$ al mes. Obviamente, publica allí algo que pueda ser de valor para ti y para otros. En mi caso, es una de las mejores cosas que he hecho. (Un podcast o un canal de YouTube también son buenas ideas, pero la gran ventaja de un blog es que tienes el poder de editar y mejorar lo que hiciste, con lo que la duración del contenido todavía será mayor)
  • Compra (pocos) objetos de calidad. Aún cuando el precio sea superior, comprar objetos de calidad te permitirá usarlos más tiempo, en más ocasiones, y además, disfrutar de la experiencia. No compres por impulso. Analiza las opciones disponibles y elige con calma.
  • Programa tiempo de ocio de calidad. Esto no tiene que significar gastar mucho dinero. Simplemente, piensa en algo distinto, diferente, que genere recuerdos bonitos en ti y en los tuyos.
  • Consume contenidos practicables. Ver una serie de Netflix o pasar tu tiempo viendo estados de Whatsapp puede ser divertido, pero si además realizas un curso de mecanografía, o lectura rápida, o aprendes un método de organización personal, entonces sí que notarás que tu vida cambia.
  • Mantén relaciones reales. Tener «amigos» en redes sociales puede estar bien, pero disfrutar de una caminata con un amigo seguro te llenará mucho más. Un abrazo, observar la reacción de alguien a un chiste malo que acabamos de contar, una mano amiga encima del hombro… estas son las cosas que de verdad impactan en otros y en nosotros. Aún cuando la distancia o una dichosa pandemia nos impidan del todo esta comunicación real, podemos virtualizarla. Siempre será mejor que basar nuestras relaciones interpersonales en algoritmos y perfiles de personas que no conocemos en el mundo real.
  • Sé leal. La lealtad es la cualidad que nos permite agarrarnos a algo o a alguien con un objetivo noble. No abandones a tus mascotas porque se han hecho viejas o porque ya no tienes tiempo para ellas. Y mucho menos hagas algo así con las personas.

La buena noticia es que en un mundo efímero, lo real destaca por encima. Además, lo efímero se desvanece, mientras que lo real permanece. Así que, permíteme una pregunta. ¿Cuánto de lo que haces actualmente está dedicado a acciones de impacto que duren algo más que una storie? ¿Se te ocurren otras formas de manejar tu tiempo y tus acciones para que realmente valgan la pena?

Resumiendo

Nuestro cerebro no está hecho para recordar fechas, sino sensaciones. Si ya tienes cierta edad, sabrás de lo que te hablo. Por desgracia, si no tomamos medidas, podemos caer en una dinámica en la que los días pasan como las vueltas de una noria. Además, parece que crear algo viral con la intención de que dure poco y se olvide rápidamente para meter otra nueva historia está de moda. ¿Qué tal si le llevamos la contraria al sistema? Ya hay suficientes cosas de «usar y tirar», ¿verdad? Mejor generemos realidad.