El antipodcast

Una de las maneras más efectivas de aprender es mediante escuchar podcasts. Yo escucho bastantes podcast. También publico uno desde el 2017, actualmente, de lunes a viernes. Mucha gente me pregunta cómo soy capaz de generar el podcast de forma diaria, además de atender un montón de cosas más.

Creo que uno de los trucos es eliminar todo aquello que no de resultados significativos; que no haga mover la aguja, vamos. Pensando en este tema, hoy te quiero hablar de un concepto interesante: el antipodcast.

Lo que no hago y por qué

Si escuchas podcasts habitualmente, habrás visto un patrón. La mayoría repiten las mismas estrategias. Sin embargo, yo no las uso. En ocasiones, porque no me parece bien. En otras, porque me genera mucho trabajo para el resultado que dan. Te explico punto por punto:

  • Número del episodio: Me parece un dato irrelevante, que puede servir para aumentar el ego o para dar autoridad a un podcast. Por otro lado, me obliga a controlar por qué episodio voy. En algunos podcatchers este número puede variar si por algún motivo elimino un episodio. Por lo demás, tiene poca utilidad. Incluso puede perjudicar tu SEO. (Tienes más razones aquí)
  • Temporadas: Suelo considerar las vacaciones de verano como el final del año, y septiembre como el comienzo. Es el momento donde hago un repaso de lo conseguido. El proyecto Efectivida tiene temporadas, por lo tanto. Pero al igual que el punto anterior, no veo que tenga sentido repetir esto en los episodios. Solo en uno, cuando explico cómo fue el año.
  • Fecha: La fecha en la que grabo suele ser distinta de la fecha en la que tú oirás el episodio. Mi intención es crear contenido que perdure en el tiempo. Así que, salvo que me refiera a un evento concreto, no suelo decir la fecha.
  • Patrocinadores: No me gusta meter anuncios en el podcast. Es contenido abierto y libre. Además, si recomiendo algo, quiero que sea 100% honesto y no porque me vaya a llevar una comisión. Algunos podcasters se ponen como patrocinadores a ellos mismos, o alguno de sus servicios o empresas. No le veo sentido. Creo que, si alguien considera que le puedes ayudar de forma más personal, te lo pedirá.
  • En el episodio x…: Muchos podcasters hacen referencia al número de un episodio en el que hablaron de un tema. Pero no hay que olvidar que la persona está escuchando. En la mayoría de ocasiones no va a apuntar el número ni a buscarlo en internet. Y tampoco se va a acordar de ese número minutos después. Es mucho mejor poner el enlace en las notas del episodio.
  • Sígueme en…: Esta es otra costumbre bastante común. Sígueme en spotify, o en Google podcast, o en no sé dónde. La realidad es que, si esa persona te está escuchando, será desde alguno de esos sitios. Así que, ¿por qué debería de cambiar? Salvo que recomiendes un podcatcher por algo específico, esta cantinela se puede omitir.
  • Suscríbete: Parecida a la anterior. Lo más probable es que la persona que te oye ya esté suscrita. Y si no es así, no te preocupes que si le gustan tus contenidos, lo hará.
  • Comenta: Tengo mis reticencias al respecto. La potencia del podcast es que puedes escucharlo mientras realizas tareas pasivas, como caminar, conducir o hacer ejercicio. No me imagino a nadie parando el episodio para comentar. Pocas personas lo hacen. En mi caso, sustituyo esto por algo que considero más efectivo: dirigirlas a un canal de Telegram que funciona como comunidad. Una vez allí, podrán escuchar los episodios, comentar y mucho más. Salvo que hagas algo similar, estarás pidiendo algo difícil de cumplir.
  • Dale a las estrellitas, deja reseñas: Seguimos pidiendo. La verdad es que casi nadie pone reseñas. Creo que por la misma razón que los puntos anteriores. El podcast es dinámico. Escuchas un episodio, se acaba y pasa a otro. Además, creo que hay maneras más efectivas de hacer subir tu audiencia. Hice una prueba con spotify y la sensación que tengo es que el algoritmo toma en cuenta muuuuchos factores. Las estrellitas es solo uno del montón.
  • Música de fondo: Algunos podcasters usan una música de fondo. Salvo algunos de ellos, que son verdaderos expertos y son capaces de grabar casi en directo y sin editar, todo lo que sea añadir efectos a posteriori, o música de fondo, conlleva un enorme gasto de tiempo.
  • Corregir errores: Me trabo. Como todo el mundo. Salvo raras ocasiones, así se queda. Es mucho más natural seguir adelante. Hay quien se pega horas editando el episodio, quitando hasta el sonido de la respiración. Pero, créeme, lo más importante es dar un contenido de calidad y ser tú mismo.
  • Que te presenten (o que te despidan): Algunos podcasts, probablemente con la intención de parecer más profesionales, tienen una entradilla y/o conclusión con una voz de otra persona que presenta al autor. No tengo nada en contra de eso, pero creo que no añade demasiada autoridad. Una vez más, lo que la persona quiere escuchar, sobre todo en la temática de la efectividad personal, son consejos útiles para su vida. El hecho de que alguien te presente no añade gran cosa y exige un trabajo para el autor.
  • Dedicar mucho tiempo en anuncios: Hace tiempo, escuchaba un podcast que, literalmente, tenía más de la mitad del tiempo global, en anuncios. Era muy bueno. Aún así, dejé de escucharlo. Vale que anuncies algo, pero no te escucho por tus anuncios, sino por tu contenido. En mi podcast, escucharás muy poquitos anuncios; en la mayoría de ocasiones, ninguno.
  • Rellenar: Hace años, me enseñaron que el cerebro humano no puede aguantar más de 30 minutos atento. En esos 30 minutos hay una curva que desciende a los 5 minutos a un 10% de atención. Es decir, a los 5 minutos, la atención empieza a caer en picado. Me cuesta mucho oír un podcast de una hora de duración. Aún cuando son varios los que hablan, se me hace muy pesado. No tengo tanto tiempo. Por eso decidí que mis episodios durarían entre 10-15 minutos, o hasta menos si es posible.
  • Hablar de muchos temas sin orden ni concierto: Escucho algunos podcasts muy buenos, pero poco organizados. Tratan un tema, se van a otro, vuelven… Al final, te llevas poco de valor. Creo que es mucho más efectivo tratar un solo tema por episodio, y tener un esquema lógico: introducción, puntos principales, conclusión.
  • Obligar a ir a las notas del programa: Algunos podcasters usan la estrategia de tratar un tema a medias, y si quieres más, tienes que ir a su web. El objetivo es ganar tráfico. No es una técnica con la que me sienta cómodo. Si la persona ya gastó varios minutos en escucharte, me parece un poco injusto obligarla a ir a otro sitio. Es cierto que en audio no puedes mostrar imágenes o cosas así. Pero en general, lo mejor es que la persona se lleve algo de valor solo con escuchar el episodio.
  • Sonido perfecto: La habitación donde suelo grabar tiene mucho eco. He conseguido mejorarlo, pero soy consciente de que el sonido de mi podcast no es de los mejores. Aún así, también sé que probablemente te des cuenta. La mayoría de podcatchers nivelan el sonido. Y muchas personas no se fijan en eso. Además, pasados unos segundos, tu oído se acostumbra al sonido y presta atención a lo que se dice. Por eso nunca me he preocupado demasiado de dar un sonido perfecto.
  • Carátula del episodio: Muchos podcasts tienen carátulas muy chulas para cada episodio. El mío no tiene nada. Los podcatchers están preparados para poner la carátula del programa por defecto. Sé que esto podría llamar la atención de nuevos usuarios (los que ya están suscritos no se van a fijar en la imagen). Pero el gasto de tiempo no me compensa.

Si te fijas en todos estos puntos por separado, pueden parecer tonterías. Pero haz la suma. En conjunto, hacer todo eso alargaría mis episodios un montón. Me obligaría a gastar tiempo, a pensar más antes de grabar, a controlar más cosas mientras grabo, a editar los audios.

Soy capaz de grabar de lunes a viernes, no porque sea muy bueno, sino porque he decidido quedarme con lo esencial, lo que más importa y lo que más funciona.

Claro, tengo un problema. Me he acostumbrado a lo facilito. Dudo mucho que en un futuro, aunque disponga de más tiempo, me dedique a mejorar todos esos aspectos. ¿Por qué? Porque mi cerebro busca lo simple y se convierte en un vago cuando ve algo complejo. Pero no hay problema. Puedo usar ese tiempo para otras cosas, como montar un curso o un programa de acompañamiento. Y por supuesto, siempre puedo mejorar la calidad del contenido.

Probablemente mi podcast no será el mejor del mundo. Pero sí se una cosa: disfruto mucho grabando, y según parece, ayuda a alguna persona que otra. Además, por el momento, sigue en crecimiento.

¿Qué te parece? ¿Crees que usando la efectividad podrías simplificar un proceso quedándote con lo esencial?

*Imagen de cabecera: Jake Parkinson en Pixabay