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La efectividad te cuida hasta cuando la pierdes

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Cuando hablamos de efectividad personal pensamos en los resultados, muchas veces, a corto plazo. Sin embargo, la efectividad puede cuidarnos incluso cuando pasamos por malos momentos y dejamos de ser personas efectivas por imposibilidad. Te explico este efecto con la historia de un amigo que se partió la muñeca siendo trabajador por cuenta propia. ¡Vamos a ello!

El accidente de mi amigo

Un amigo me contaba hace unos días lo que le sucedió. Estaba pasando un rato de ocio con amigos, y volviendo al coche se tropezó. Cayó hacia delante, y por instinto, puso las manos en el suelo. La mano derecha se llevó un golpe enorme. Acudieron a urgencias y le diagnosticaron rotura de varios huesos de la muñeca. Finalmente le operaron y le pusieron una placa de titanio con varios tornillos. Mínimo 2 meses de baja.

Si eres autónomo en España sabrás del desastre que eso puede significar. Un montón de ingresos perdidos, en el mejor de los casos. Sin embargo, cuando hablé con mi amigo por teléfono, su reacción me sorprendió. Estaba tranquilo. ¿Por qué? Porque tenía un seguro de accidentes, además de pagar una cuota más alta de seguridad social. Traducido, eso significa que estaba totalmente cubierto hasta que se recuperase.

Había sido efectivo antes, y ahora iba a ver los resultados.

La efectividad a largo plazo no es igual que la efectividad a corto plazo

Este ejemplo me demostró, una vez más, que ser previsor vale la pena. Un error cuando buscamos ser personas más efectivas es medir la eficacia inmediata.

Siguiendo la historia de mi amigo, quizá alguien piense que ahorrarse el seguro de accidentes es más efectivo. Y si miras el corto plazo, así es. Más allá de la efectividad, vivimos en un mundo cortoplacista. Esto se suma al hecho de que la sociedad actual lleva años fomentando la idea de “gratis”. Mucha gente se ha acostumbrado a contenido gratuito en internet, ayudas varias del estado, o incluso formas menos honradas para obtener beneficios, como piratear películas.

Desde la óptica de reducir gastos consiguiendo resultados, podríamos preguntarnos para qué narices necesitamos un seguro de accidentes si probablemente no lo usaremos nunca. Otra cuestión relacionada es por qué tenemos que ser nosotros los que paguemos eso si el estado debería cubrirlo.

Pero si miramos la efectividad teniendo en cuenta el largo plazo, la cosa cambia de color. La probabilidad de tener un accidente en ciertos trabajos es bastante alta. Así que si piensas en la vida laboral en su conjunto, gastar un poco en un seguro de accidentes puede ser bastante efectivo. Es muy probable que el monto total de los pagos al seguro sean menores que los generados por un solo accidente laboral.

¡Ojo! Hablamos de un ejemplo muy específico: un trabajador autónomo en España que se accidenta.

Sin embargo, esta forma de ver la efectividad puede cambiar nuestra actuación en muchos campos. Piensa por ejemplo en el ahorro. Si aplicamos la efectividad a corto plazo, el ahorro es un gasto de recursos que no nos da resultados. Pero si ampliamos la horquilla de tiempo, ese ahorro te puede permitir un montón de objetivos, desde darte un capricho o irte de vacaciones a comprarte un coche porque el tuyo se estropeó.

Además, no solo podemos medir las cosas en términos absolutos. También está la parte psicológica. Ya sabes… esa sensación de tranquilidad a la hora de afrontar la vida sabiendo que tienes un respaldo por si resbalas.

En resumen

Una advertencia final. El hecho de que la efectividad a largo plazo sea muy distinta de la efectividad a corto plazo no implica que tengamos que pensar siempre en periodos extensos de tiempo. En momentos de crisis quizá la mejor opción sea buscar eficiencia y eficacia máximas, esperando un momento más propicio. Simplemente, es una decisión, una opción sabiendo que hay varias formas de entender la efectividad.

Podríamos aplicar este tema a muchas situaciones. Todo nos lleva al mismo final, y al mismo principio. ¿Principio? Analizar y planificar “con cabeza”. ¿Final? Una vida efectiva.


*Imagen de cabecera: Click on 👍🏼👍🏼, consider ☕ Thank you! 🤗 en Pixabay

Sobre el autor de esta entrada

Jaír Amores
Mi nombre es Jaír y soy de la cosecha del 78. Estoy felizmente casado; tenemos dos preciosas hijas, y vivimos en Las Palmas de Gran Canaria, España. ¡Sí! ¡El paraíso! Desde muy chico, ya me atraía la efectividad. Disfrutaba haciéndome un horario, automatizando tareas. Y… no sé si a ti te ha ocurrido también: me daba cuenta de muchas cosas que podrían hacerse mejor. Me sigue pasando, por cierto. Estoy convencido de que la efectividad y la productividad personal son fundamentales, pero… sin olvidar las cosas importantes de la vida. Porque, ¿de qué serviría mejorar si no nos hace más felices?