¿De quién depende el éxito del teletrabajo?

A raíz de la dichosa pandemia, muchos trabajadores se han visto forzados a teletrabajar (trabajar a distancia). En muchos casos, la situación se ha precipitado, y la preparación inicial fue un tanto pobre. Ahora, con bastantes meses a la espalda, vamos teniendo experiencia en determinar cómo funciona este tipo de trabajo en remoto.

Precisamente, hace un par de semanas, hice una encuesta en el canal de Telegram con una pregunta sencilla: ¿Creen que el éxito al teletrabajar depende más de la gestión de la empresa o de uno mismo?

Había 3 posibles respuestas:

  • Depende principalmente de la gestión de la empresa
  • Depende más de uno mismo
  • Ambas cosas por igual

¿Qué responderías tú?

Resultados de la encuesta

La encuesta tuvo 147 votos, lo cual no está nada mal para tener algunas conclusiones al respecto. El 50% votó «Ambas cosas por igual». El 43% piensa que «Depende más de uno mismo». Y el 7% cree que «Depende principalmente de la gestión de la empresa».

Además de la encuesta, previamente había preguntado a la comunidad cómo les iba con el teletrabajo. Hubo algunas respuestas interesantes. Para algunos, todo iba muy bien, incluso podían gestionar más actividades que en la oficina. Algunos puntos a favor eran ahorrar tiempos de desplazamiento, organizar tiempos de descanso, y disfrutar más del tiempo libre y estar con la familia.

Por contra, también había quien señalaba que sufría de muchas interrupciones, y que se echaba de menos el contacto personal con los compañeros.

Algunas conclusiones sobre el teletrabajo

La verdad que, juntando todo esto, uno puede llegar a ideas interesantes.

En primer lugar, me resulta muy curioso que solo el 7% crea que el éxito en el teletrabajo depende principalmente de la empresa. Lo cierto es que, según lo que observo, las empresas no han favorecido demasiado el trabajo en remoto, ni tampoco han compensado al trabajador por sus sacrificios, que los hay.

Por ejemplo, piensa en el gasto de luz, agua, calefacción / aire acondicionado, ropa de trabajo, mobiliario, uso del espacio, seguridad… ¿Te están pagando estos conceptos? Claro, hay muchas ventajas en el teletrabajo, porque ahorramos bastantes gastos. Pero la cuestión aquí es si todo esto se ha negociado con el trabajador. Al fin y al cabo, la empresa se está ahorrando un montón de dinero cuando trabajamos desde casa. ¿No tiene sentido que al menos una parte se la lleve el trabajador?

Por otro lado, ¿ha invertido la empresa en mejores recursos para facilitar el teletrabajo? ¿Te han flexibilizado el horario? ¿Te han ofrecido cambiar de un modo de presentismo a una forma de trabajo por objetivos? ¿Han diseñado estrategias para potenciar la concentración, la colaboración entre departamentos y personal?

Son «solo» algunas cuestiones. A mi entender, en la mayoría de los casos, las empresas simplemente han permitido o hasta obligado al trabajador a hacer lo mismo que antes, solo que convirtiendo nuestros hogares en extensiones de sus instalaciones. Hay incluso empresas que han seguido con los patrones habituales de micromanagement, supervisando a los trabajadores con softwares específicos, o aburriéndolos con interminables reuniones por Zoom.

Aún así, la encuesta lo deja claro. La mayoría piensa que el éxito en el teletrabajo depende principalmente de ellos o a partes iguales. ¿Por qué? Creo que la respuesta es evidente. El teletrabajo tiene, en la mayoría de los casos, innumerables ventajas con respecto al trabajo presencial. Por eso, aunque se puedan poner pegas, y aunque la empresa no siempre facilite las cosas, estamos contentos. La mayoría ha salido ganando.

¿Qué puedes hacer si sientes que el teletrabajo es un fastidio?

Aquí van algunas ideas:

  • Habla con las personas convivientes para que entiendan la nueva situación. Deben saber que estar sentado delante de una pantalla también es trabajar, y que al igual que antes no podían ir a tu oficina para pedirte que fueses a por leche, ahora tampoco deben interrumpirte. Puedes idear algún sistema, como un simple cartel con colores tipo semáforo en la puerta que indique tu disponibilidad.
  • Establece horarios. Si tu empresa te pide cumplir con una cantidad de horas específica, decide cuál es el mejor horario para ti, e intenta que sea una rutina. Por supuesto, si puedes prescindir de horarios, mejor; define objetivos y planifica cómo lograr cumplirlos. En este sentido, un método de organización personal es más importante que nunca, pues tu jefe no va a estar ahí diciéndote lo que debes hacer. Cuanto más te organices tú, menos te intentarán organizar los demás. Y oye, ya que estás en tu casa…
  • Dispón de un ambiente efectivo. Ten un escritorio organizado, ordenado y limpio.
  • Procura tener contacto visual con compañeros de trabajo. Una idea de la que hablamos son las «llamadas aleatorias». Consigue dispositivos de calidad, como un buen micro y una buena cámara para las videollamadas.
  • Cuida con cariño tu enfoque. Establece horarios de descanso. Dicen que lo ideal son algo más de 5 minutos cada hora. Prueba lo que sea mejor para ti.

Lo que más me gustó de la encuesta es observar personas que asumen su parte de responsabilidad y deciden si serán o no felices teletrabando. No puedo estar más de acuerdo con esta actitud.

Por supuesto, habrá ocasiones en las que las condiciones laborales no dependan de nosotros, o simplemente, el teletrabajo sea una peor opción que el trabajo presencial. Si es así, tocará decidir si nos conformamos y/o nos contentamos.

*Si necesitas una mano con tu organización personal, no lo dudes, escríbeme a [email protected] y lo hablamos.