Cuidado con las mini-rutinas tóxicas

¿Cuál es tu mejor rutina? Una buena rutina te permite automatizar tareas, anclar una acción incómoda a otra que te gusta, realizar procesos de forma más rápida, y en definitiva, formar hábitos saludables.

Lo saben los deportistas, amantes de los rituales antes de competir, y lo saben los cracks en efectividad personal. Con el método de organización personal C.A.R. también usamos rutinas, como el vaciado de bandejas diario, o las mini-revisiones.

Por muy útiles que sean las rutinas, establecer un buen hábito no es nada sencillo. Pero todavía es peor que lo que se genere sea una rutina tóxica sin sentido. Es algo que me está pasando desde hace un tiempo, y quiero compartirlo por si a ti también te ocurre.

Un ejemplo de rutina tóxica

Llevo años practicando el método C.A.R. Una de las cosas que más me gusta hacer es ponerme a vaciar las bandejas de entrada de mi lista. Decidir qué hacer con la información, colocar los bloques de tiempo, y sentir que tengo el control de mi vida es una sensación increíble, que disfruto muchísimo.

Normalmente, hago esta revisión desde el portátil. Sin embargo, a veces, cuando viajo por trabajo o vacaciones, la hago con el móvil. Para poder hacer la revisión lo más rápido posible, tengo una serie de accesos directos como marcadores en el navegador, o con apps.

Además, aunque no esté de viaje, muchos días, a media mañana, y a media tarde hago una mini-revisión solo de algunas bandejas, como el Whatsapp, el correo personal y el de empresa. Y para esto, también uso el móvil.

Y aquí empieza el problema. Esa rutina: Whatsapp – correo personal – correo trabajo – telegram… se ha hecho tan automática, que me veo en más de una ocasión repitiéndola sin sentido. Alguna vez, he repetido la secuencia justo después de terminar la rutina.

Tengo alguna otra secuencia más, como revisar mis inversiones. Tardo poco en el proceso, pero teniendo en cuenta que trabajo a largo plazo, es una absoluta tontería que además me estresa cuando hay bajadas inesperadas.

He puesto un ejemplo personal, pero en realidad hay muchos tipos de estas iteraciones. Las mini-rutinas tóxicas pueden consistir en acciones no tecnológicas y ser disparadas por estrés, olores, lugares, personas, etc.

Factores negativos de una rutina tóxica

Como te puedes imaginar, es una pérdida de tiempo absurda. Se supone que, siguiendo el método, no hace falta activar las notificaciones, y tampoco es necesario revisar el correo ni ninguna otra app de mensajería, excepto cuando lo tienes marcado, que suele ser una o dos veces al día.

Pero si repito la rutina tóxica muchas veces, ¿qué ventaja tiene desactivar las notificaciones? Sí, todavía eliminamos las interrupciones involuntarias, pero el gasto de tiempo de repetir una y otra vez la rutina puede ser incluso mayor que si mirases cuando te llaga un «bip».

Incluso puede llegar un momento que te hagas dependiente de repetir la rutina, sintiendo que no tienes el control hasta que repitas la secuencia. Y de nuevo, un rato después, y otra vez, y otra vez.

¿Estás sin nada que hacer? Tu cerebrito sabe que tiene esa rutina que tanto le gusta, así que… repite una vez más.

Cómo resolver el problema

Como en todos los casos de sustitución de hábitos, la forma más efectiva es eliminar acceso a alguna parte de la rutina, y encontrar acciones que sean mejores.

Esto no es para nada sencillo. Luchamos con el maldito aparato mágico que te da tanto con solo tocar y mirar. El móvil es un mundo de golosinas para el cerebro.

Además, eliminar acceso a sistemas que necesites en alguna ocasión no es una buena solución.

En alguna revisión personal he detectado el problema, y he decidido desinstalar apps del móvil, como el correo, por ejemplo. Al final, si lo voy a ver desde el portátil cuando haga la revisión diaria, ¿para qué lo quiero ahí? Bueno, pues basta que lo haga, para que a los pocos días, surja una necesidad de usar el móvil, y termine instalando la app de nuevo.

Así que no tengo una solución estándar. Es un tema en el que tengo que profundizar más, y que me huele que tendrá que ver más con control mental que con modificar el entorno.

¿Cómo lo ves tú? ¿Te ha pasado algo similar? ¿Qué solución le has dado? Me encantaría saberlo.


En resumen:

Una buena rutina te permite repetir muchas veces acciones de alto valor. Las rutinas son claves para automatizar. Pero, si las acciones de la rutina consisten en tirar tu tiempo a la basura, pasan de ser un plus a un desastre difícil de eliminar.

Un primer paso es detectarlas y ser consciente del problema. Cambiarlas depende de poder limitar el acceso y encontrar un buen sustituto.

Ahondaremos en esto más adelante. De momento, como dirían los adictos, el primer paso es reconocerlo.

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