Cómo identificar si algo está hecho con IA

Recuerdo un chiste en el que un niño se queja diciendo: «Nadie me hace caso», a lo que una voz metálica responde: «Por favor, recoja su cambio». A mí me hace mucha gracia, la verdad. Lo que no me hace tanta gracia es no saber si lo que está llegando a mi cerebro es algo hecho con IA o humano. ¿Y a ti? ¿Te da igual o preferirías poder distinguir?

Me gustaría compartir contigo una reflexión sobre qué ofrece la IA, y por qué deberíamos aprender lo antes posible a verificar la procedencia de la información.

Los dueños de la IA

Para empezar, la primera razón por la que deberíamos, al menos, mirar de reojo, es que los que manejan la IA son los sospechosos habituales.

Los mismos que crearon las redes sociales, los mismos que trafican con tus datos sin ningún escrúpulo. ¿Que ChatGPT tiene utilidad? Por supuesto. La cuestión es… ¿a qué precio?

Para mí, hasta el momento, cualquier inteligencia artificial generadora de lenguaje no tiene más utilidad que resumir texto o para hacer variaciones semánticas. Por ejemplo, me es muy útil para transformar un escrito y darle un toque diferente. O para resumir, extractar, orientar de otro modo, etc.

El problema empieza cuando usamos una IA como única fuente de datos confiable, o peor, cuando la confundimos con nuestro psicólogo.

Si las grandes tecnológicas han mostrado interés en que todos accedamos a la IA de forma gratuita, mal asunto. La pregunta que hay que hacerse es: «¿Por qué?». ¿Por qué nos iban a dar todo ese poder gratis? ¿Cómo reciben retorno?

La IA es manejable

Aunque las IA a las que tenemos acceso no hacen sino extractarte y componer «en plan amigo» los resultados que antes te daba Google, hay otro factor incómodo.

Antes, Google te daba un listado de varias páginas, ordenadas según una serie de criterios. ¿Quién ponía esos criterios? Google. Ellos manejaban los hilos. Después, apareció la publi. Y ahora, los resultados estaban sesgados.

¿Quién te dice a ti que las IA no pueden hacer exactamente lo mismo y favorecer unos resultados por encima de otros? Ok, te lo presentarán como si te hablara un familiar. Pero en realidad esto es todavía peor, porque es más difícil de saber si es una publi encubierta o una respuesta pensada para hacerte bien.

Al menos, el algoritmo de Google se pudo intuir los primeros años de existencia. Pero ahora, con la IA, hay una opacidad total. Pueden bloquear ciertas búsquedas, adoptar un enfoque político, o patrocinar sin que te enteres una empresa como solución a tus problemas.

Cómo saber si algo procede de una IA

Hay muchas razones más para desconfiar. En todo caso, la clave está en poder detectar qué es IA y qué no lo es. Porque de nada te serviría saber que la IA es lo peor, si no te enteras cuándo la estás usando.

Hay algo que una IA todavía no es capaz de hacer: crear. Este es un factor importante. Repito: de momento, las IA solo recopilan datos y te los muestran de forma cada vez más humana. Pero no son capaces de darte algo nuevo. Ni siquiera son capaces de discrepar y diferenciar entre el conocimiento estándar y la verdad. Si 100 artículos científicos dicen que la hierba es azul, y solo uno dice que es verde, la IA te dirá que la hierba es azul, y te lo demostrará de forma «científica».

Si el conocimiento que vas a encontrar es lo mismo que ya sabe todo el mundo, entonces, realmente te da igual que sea una IA o un ser humano. Ahora, si de verdad quieres obtener datos valiosos, vas a tener que recurrir a mentes humanas. Piensa que lo que hace a algo valioso es la escasez. Si cualquiera puede tenerlo preguntándole a una IA, muy valioso no será.

La forma más sencilla de reconocer que algo no es IA, es cuando lo que te dice difiere de lo que te cuenta la mayoría. Si a esto le añades experiencia personal, como una anécdota de niño, emociones profundas, o interacciones reales, puedes tener claro que detrás hay un ser humano como tú y como yo.

Claro, tampoco te puedes fiar de opiniones no contrastadas y paranoias varias, solo porque difiere de la mayoría. Esto sería tan peligroso o más que fiarte ciegamente de las IA.

En todo caso, creo que la clave de todo está en preguntarte, no tanto qué quieres saber, sino para qué lo quieres saber. En algunos casos, la respuesta de la IA será válida. Pero en otros, será mucho mejor oír la opinión de alguien experto, con criterio propio. O, por qué no, usar ambas opciones a la vez, y comparar resultados.

Cómo seguir aprendiendo sin necesidad de IA

Por supuesto, saber manejar la IA te da una ventaja enorme. Tienes acceso a muchísima información de forma inmediata y con un interfaz super amigable.

Pero no es suficiente. Por eso, mi recomendación es crearte tu propio feed de noticias. He probado muchos métodos, y de momento, me quedo con Feedly. Te puedes suscribir a cualquier página de internet que publique artículos periódicamente.

La mayoría de los blogs a los que sigo son en inglés. Parece que sigue habiendo algo de ventaja en los contenidos que nos vienen de la potencia mundial por excelencia. Y tiene lógica que sea así. Ellos tienen los mayores avances en muchos campos, y los expertos cuentan con bastante más libertad de expresión y mayor acceso a conocimiento de lo que tenemos nosotros.

Claro que también está el formato podcast, y YouTube. Sin embargo, considero que el ratio valor por tiempo consumido es bastante superior en los blogs.

En el caso de redes sociales como fuente de información, las desaconsejo totalmente. Quizá alguna cuenta de X, o de LinkedIn. Pero el precio a pagar por encontrar algo de calidad ahí es lidiar con montón de basura. A mí al menos no me merece la pena.

En todo caso, te recomiendo hacer algún tipo de copia de seguridad de las fuentes a las que sigas. Una carpeta de marcadores, por ejemplo, sería buena idea. Además, la mayoría de los navegadores permiten exportar los marcadores. Así tendrías una copia extra, por si acaso. No sabemos cuánto durarán apps sin algoritmos como Feedly.

*Si te interesa, puedo mandarte el archivo con todos los blogs que sigo en Feedly. Dímelo en los comentarios o mediante el formulario de contacto y te lo mando.

El mayor problema que me encuentro es que no hay tanto contenido de calidad como me gustaría. Me cuesta mucho encontrar webs con contenido útil. Aprovecho… si tienes un rato, me encantaría saber cuáles son tus fuentes favoritas. Me vale cualquiera sobre desarrollo personal, estilo de vida, finanzas o similar.

En resumen:

Cada día que pasa, la IA inunda más todo lo que conocemos. Si usas el terminal de ChatGPT, pues ya sabes con quién estás tratando, no hay misterio. El problema está cuando estás consumiendo contenidos sin saber si están hechos por IA o no.

El conocimiento más valioso no suele ser accesible a la mayoría. Por eso, ahora más que nunca, merece la pena crearte un portafolio de fuentes independientes, que sepas que no son IA.

En no mucho tiempo, ya no será suficiente con saber manejar la IA, porque habremos pasado a un mundo donde la IA maneja a la mayoría. La verdadera diferenciación será tener una capacidad de crítica, y nutrirte de expertos con un criterio independiente y saludable.

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