Lo que he aprendido sobre los 7 hábitos de la gente altamente efectiva

El libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”, de Stephen Covey es algo así como la Biblia de la efectividad. Es un libró que sentó las bases de la efectividad personal.

Millones de personas leyeron este libro. En mi caso, recuerdo hacer una primera lectura ya hace años. Quedé fascinado. Después lo volví a leer, esta vez tomando apuntes. Desgraciadamente, para aquel entonces no tenía el podcast ni la web, así que no publiqué nada.

Quizá “ataque” de nuevo el libro más adelante. Mientras, pensé en hacer algo divertido. El libro se publicó en 1989, y ha llovido bastante desde mi primera cita con él. Así que… ¿Qué he aprendido de los 7 hábitos de Stephen Covey? ¿Sigue todo igual? ¿O el camino ha modificado el paisaje? Lo vemos.

Hábito 1: Sea proactivo

La proactividad de la que habla Covey va de tomar las riendas del caballo, de hacerse responsable de nuestros actos. Nosotros elegimos usar nuestras capacidades y habilidades para adelantarnos a la jugada y trabajar para mejorar, o bien ser reactivos, reaccionando a lo que a los elementos externos les parezca bien.

La persona proactiva establece valores, planifica, decide. Hace las cosas con un por qué y un para qué. Establece metas y las revisa. Se enfoca en su área de influencia. Corrige los errores y acepta las consecuencias.

Durante años he ido aprendiendo cómo los diferentes sesgos modifican nuestro pensamiento y acciones. Libros como “Inteligencia emocional”, de Daniel Goleman, o “Pensar rápido, pensar despacio”, de Daniel Kahneman te hacen reflexionar sobre hasta qué punto somos autómatas, seres que poco pueden hacer para controlarse a sí mismos.

También he aprendido mucho sobre marketing, y cómo se manipula de 10.000 maneras a las personas.

Una pregunta que me he hecho recurrentemente es si se puede cambiar. La respuesta corta es que sí, pero que es difícil.

Más centrados en organización personal, he estudiado a fondo el debate entre planificación o reacción. Los defensores de GTD y otras metodologías prefieren trabajar por contextos, no por planificación de fechas y horarios. También hay muchos fans de los entornos VUCA, y la pandemia parece (solo parece) darles la razón.

Sin embargo, juntando todo lo que he aprendido, creo que el bueno de Covey tiene razón. Hay muchísimas ventajas en ser proactivo, en trabajar con una visión, por principios, de forma consciente. Todas las conclusiones que llego, a pesar de sesgos, de manipulaciones de la industria, y de supuestos entornos VUCA me dicen lo mismo: planifica y actua. No planificar es planificar el desastre.

Hábito 2: Empieza con un fin en mente

El hábito 2 es casi una continuación del 1, así que aquí no me voy a extender mucho.

Uno de los dilemas que tuve cuando desarrollé el método C.A.R. fue si comenzar con el establecimiento de los principios y valores personales, o bien enseñar la metodología.

La conclusión final es que las 2 cosas van en paralelo, pero gana por un par de cabezas los valores.

Hábito 3: Prioriza (primero lo primero)

Si ya somos proactivos, y sabemos para qué hacemos lo que hacemos, el tercer hábito da el martillazo final: prioriza.

En realidad es una redundancia. Los principios de vida deberían ser lo primero. Pero en la práctica, priorizar es bastante más complejo.

El libro presenta aquí una joya, una obra maestra: el cuadrante importante-urgente. Este cuadrante es por sí solo un método de planificación. Te ayuda a pensar si tus acciones te llevarán a algún sitio o más bien estás yendo por la vida como pollo sin cabeza.

Aunque hay muchos detractores de este cuadrante, por más que lo estudio, no veo nada erróneo allí. Ahora que han pasado unos años, sigo estando totalmente de acuerdo con la forma de trabajo del cuadrante. Enfocarte en las tareas importantes, no urgentes, te hará viajar a una vida mucho más tranquila y controlada.

Hábito 4: Win win

Llegamos al cuarto hábito: ganar ganar. La idea de Covey es la de conseguir objetivos sin perder el honor. Suena muy romántico. El resumen pragmático es que si en una negociación, las dos partes no salen ganando, mejor no hay trato.

Durante años, estuve totalmente de acuerdo con esta filosofía. Incluso desarrollé una idea un poco más pretenciosa. Win win win. Ganar, ganar, y ganar siempre. Es decir, no solo que las dos partes ganen, sino que además, ocurra lo que ocurra, incluído un imprevisto o un cambio en la situación, todos salgan ganando. Aquí entra una planificación de riesgos, ya que la idea es buscar operaciones en las que la pérdida sea mínima o inexistente.

Sin embargo, en este punto difiero con Covey. Creo que el cuarto hábito está demasiado orientado a las relaciones profesionales. En el ámbito personal, soy partidario de hacer algunos sacrificios, siempre motivados por el amor. A veces hay que perder para que alguien a quien quieres gane.

Hábito 5: Busca entender y después ser entendido

De momento, de 4 hábitos, en 3 estamos de acuerdo. El quinto hábito tiene mucha relación con el anterior. De hecho, para que ambas partes ganen, es necesario comprender a los demás.

No podemos pretender que todo el mundo nos entienda y nos haga mimos, sin intentar entender nosotros a los demás. Es necesario ser empáticos, y aprender a escuchar de forma activa.

¿Estamos de acuerdo? Sí y no. Tengo una mezcla de sentimientos aquí. Estoy de acuerdo con mejorar la escucha activa, y también con ponerse en el lugar de los demás. Sin embargo, cada día que pasa me gusta menos juzgar a otros. Y no consigo separar las dos cosas. Es muy difícil comprender a otra persona sin elaborar un juicio de valores. Así que a veces, prefiero no intentar entender a otros, a menos que sea necesario por algún motivo.

De momento, evito juzgar todo lo que puedo. Intento sentir lo que la otra persona podría estar sintiendo, pero sin entrar a valorar sus motivaciones.

Hábito 6: Genera sinergias

El sexto hábito es lo que ahora se llama networking. Intercambiar ideas y conocimiento te lleva a una operación matemática curiosa. Porque al trabajar en equipo, resulta que uno más uno son mucho más que dos.

Tengo que reconocer que, aunque este punto está claro, me costaba aceptarlo. Soy una persona tímida y siempre me ha resultado difícil establecer relaciones.

Sin embargo, los últimos años, y sobre todo a raíz del podcast, he ido conociendo a personas muy interesantes. De forma totalmente natural, se han establecido relaciones. ¿Resultado? Han resultado multiplicadores en mi desarrollo.

Así que sí, Steve, tienes razón. Hay que hacer sinergias.

Hábito 7: Afila el hacha

El último hábito va sobre mejora continua. Es una extensión del cuadrante importante-urgente, esta vez centrándose en el espacio de importante-no urgente.

Además, Covey habla aquí de cuidar el físico, la mente, lo espiritual y el corazón.

De forma similar al punto 6, pero por diferentes motivos, ha sido en los últimos años cuando he visto los enormes beneficios de este hábito.

En particular, la parte física, cuidar la alimentación, el descanso, hacer ejercicio… son asuntos esenciales a trabajar si quieres mejorar tu vida.

Además, el 7º hábito me ha llevado a algunas reflexiones sobre las herramientas. Creo que es un punto en el que el libro no entra de lleno, y que, dado el progreso tecnológico, es importante tener en cuenta. Las apps, en particular, son muy importantes, para bien o para mal.

RESUMEN

En resumen, de los 7 hábitos diría que estoy de acuerdo en 5.5 o 6, sumando todos los puntos.

Hacer este repaso de los últimos años me deja ver que ha habido progreso en mi forma de pensar. Creo que experimentar las cosas me ha permitido aceptar principios que, si bien estaban claros, no los tenía bien agarrados.

Además, he podido ver matices interesantes. Esto, a su vez, ha evitado que caiga en modas de productividad que en realidad son poco efectivas.

También me he dado cuenta de que el método C.A.R. tiene mucha influencia de estos hábitos. Por supuesto, he leído decenas de libros más, pero los 7 hábitos es un pilar importante.

Me parece que lo voy a tener que leer de nuevo, aunque a lo tonto, casi he hecho un resumen. ¿Qué te parece a ti? ¿Estás de acuerdo con los 7 hábitos del bueno de Covey?

Bueno, sea lo que sea, que sea para bien. Sigue progresando. Para de vez en cuando para ver lo recorrido, y disfruta del camino.