3 pasos a seguir cuando algo te agobia

3 pasos a seguir cuando algo te agobia

¿Te has sentido alguna vez agobiado o agobiada? Seguro que sí. El estrés es el mal de nuestra época. En este artículo vamos a ver 3 pasos sencillos para machacar al agobio.

Al combatir el agobio, te das cuenta de que productividad y efectividad no es lo mismo. Con lo primero, la gente dice cosas tipo «me voy a poner a tope para salir de esta» o «tengo que trabajar más». Sin embargo, la clave no es la productividad, sino la efectividad. Para librarnos del agobio, se trata de hacer menos, y hacerlo mejor.

3 pasos a seguir para combatir el agobio

  1. Definir qué es exactamente lo que te agobia
  2. Decidir qué hacer entre (Mejorar el proceso / eliminar /delegar)
  3. Si no te sirve ninguna de las 3 opciones anteriores, busca cualquier otra tarea que sí puedas mejorar, eliminar o delegar.

El primer paso es sencillo, al menos decirlo. Llevarlo a cabo implica un ejercicio intenso de pensamiento.

Una vez que tenemos claro cuál es el punto de fricción que nos hace tirarnos de los pelos, tenemos que tomar decisiones. Podemos buscar mejorar el proceso. Si esto no es posible, también podríamos eliminar esa tarea. Otra opción (algo compleja) sería delegar y quitarnos de encima el problema.

Claro, no siempre es posible escoger entre estas opciones. Ni podemos mejorar el proceso, ni eliminarlo, y tampoco delegarlo. Si ese es tu caso, hay otro truco: buscar otras tareas que nos ocupan tiempo y elegir entre las 3 opciones de antes. ¿Qué logramos con esto? Encarar con más tranquilidad la causa de agobio. Incluso podemos dedicar más tiempo a esa tarea molesta origen del agobio.

La solución está en controlar tus actividades y quitar, no sumar. Tirar para adelante como un burro de carga no suena muy efectivo. Si quieres que tu vida cambia, tienes que hacer algo distinto. No puedes esperar milagros si todo sigue igual, y encima pretendes tirar más fuerte.

Reaccionar correctamente cuando vemos al agobio aparecer por la esquina está bien. Pero además, si planificas tus actividades, podrás anticiparte. Con el método C.A.R., por ejemplo, vas a ver rápidamente si tu calendario se está llenando más de la cuenta. Es fácil deducir que esa sobrecarga se puede convertir en agobio.